A rajatabla



Aquiescencia política

En las democracias más consolidadas del mundo, parlamentarias o presidencialistas, el consenso político es esencial para garantizar gobernanza y reflejar la voluntad de los electores en el ejercicio o administración de los poderes públicos. En esos regímenes, el consenso es regla y el disenso, excepción.

Lo que comenzó como iniciativa aislada en algún estamento del Gobierno se ha encaminado por sendero de los acuerdos o pactos políticos, primero al interior del partido oficial y posteriormente con el involucramientos de emblemáticas fuerzas políticas opositoras.

En vez de censurar, se debería saludar que el presidente Danilo Medina procure que el proyecto de reforma constitucional sea el resultado de la mayor aquiescencia política y social y no de una imposición del Gobierno.

La dirección del Partido Revolucionario (PRD) ha sabido aprovechar una coyuntura política e institucional para alcanzar un acuerdo mayor con el PLD que le permitirá oxigenarse en camino a una estrategia mayor que seguramente sería la de alcanzar el poder.

En política se hace lo que conviene, y lo que ha hecho el PRD es evitar que un propio desprendimiento denominado PRM, lo aísle en términos electorales y no logre alcanzar en las elecciones de 2016 ni mínimamente la cantidad de legisladores que ostenta en la actualidad.

El presidente del PRD firmó hace años con el ex presidente Leonel Fernández y el PLD, el denominado acuerdo de las corbatas azules, que tuvo significativa repercusión sobre la vida política e institucional del país. De nuevo, el ingeniero Miguel Vargas Maldonado asume una posición vanguardista.

Puede decirse que con el acuerdo Danilo Miguel, el PRD se libra de la encerrona que le tendió el PRM, reasume un protagonismo en otro suceso histórico y garantiza al menos una porción significativa de poder de cara a las elecciones de 2016.

El Partido Reformista (PRSC) ha cumplido con su tradición heredada del presidente Joaquín Balaguer, de participar junto al PLD en las iniciativas políticas y electorales signadas por el Bloque Progresista, por lo que su apoyo a la reforma constitucional era previsible.

El presidente Medina, al propiciar un acuerdo con el ex presidente Fernández que puso fin a la crisis en el PLD y pactar la reforma con el PRD y el PRSC, ha logrado insertar la figura de la reelección en la Carta Magna a través de un gran pacto político, que fortalece a su gobierno, su figura y a la democracia.

Publicidad