Aborto, tema pendiente

aborto


SANTO DOMINGO.- El tema del tratamiento legal del aborto en el nuevo Código Penal, proyecto que se ha caído en la Cámara de Diputados por lo que deberá ser re introducido, divide la sociedad dominicana en dos sectores, cada uno de los cuales levanta sus argumentos, virtualmente irreconciliables, dejando en el interregno la vida de las mujeres violadas o con embarazos inviables.
La tendencia mundial legislativa frente al aborto es la de permitirlo en condiciones en las cuales corre peligro la vida de la mujer o se dan ciertas circunstancias especiales, como es el caso de la preñez producto de una violación. La prohibición total del aborto solo se registra en seis países: Chile, El Vaticano, Malta, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana, según el Centro Internacional de Derechos Reproductivos.
Lo que pide Medina
El presidente Danilo Medina devolvió el proyecto de Código Penal, haciendo tres observaciones.
El mandatario propone la despenalización del aborto en caso de violación, incesto o malformaciones congénitas incompatibles con la vida, argumentando que se trata de verdaderas tragedias que escapan a la voluntad de cualquier mujer.
Posturas en contra
La Iglesia católica, por medio de su conferencia del Episcopado y por voceros autorizados, como el reverendo padre Luis Rosario, coordinador de la Pastoral Juvenil, y otras iglesias no católicas, agrupadas en organismos como el Consejo Nacional Evangélico y otros, han reiterado su respaldo a la prohibición total de toda práctica abortiva, apoyados en el precepto constitucional que establece que el inicio de la vida es la concepción.
Adicionalmente, las directrices religiosas desde siempre, han sido firmes en torno a la defensa de su concepción de vida del feto en gestación, lo que muchas veces pone en peligro la vida de la madre, la cual expone la mujer a morir si no puede legalmente interrumpir un embarazo que no desea, que es fruto de una violación o que es biológicamente inviable.
La presión sobre los legisladores ha sido formidable. En el Senado se aprobó la prohibición total y se rechazaron las condiciones de excepción que hizo propias el Poder Ejecutivo, por medio de su titular, el presidente Danilo Medina.
En la Cámara de Diputados, la obediencia partidaria e incluso de género, se ha visto resquebrajada ante un tema que genera tanto radicalismo de ambas partes.
Con la presencia de mujeres diputadas, no valieron las recomendaciones de 11 de los 18 miembros de la Comisión de Justicia para que fuera ilegalizada y penalizada toda forma de interrupción del proceso de embarazo, y el proyecto no pasó.
De nada valieron, de cara a los diputados, las presiones del alto clero, de las manifestaciones cívicas inspiradas por la fe.
Posturas a favor
En la defensa de las observaciones de Medina, se han manifestado las organizaciones feministas y femeninas por la defensa de la vida, y que han desarrollado una campaña cívica con marchas, manifiestos, plantones y otras formas de manifestación.
Desde el ámbito oficial, el funcionario que con mayor intensidad ha defendido el proyecto, es el director del Consejo Nacional del VIH y el Sida (Conavihsida), el doctor Víctor Terrero.
El director de Conavihsida, se ha tirado calle al medio, a plantear su respaldo que se había manifestado antes, cuando le tocó ser legislador.

Cuestiones  claves   en torno a la polémica del aborto en RD

El proyecto de ley no procura legalizar el aborto como práctica clínica cotidiana, a semejanza de los países en los cuales una mujer que no desea continuarlo, va a un establecimiento de salud y procede a hacerlo.
Las observaciones presidenciales (que debieron tener un seguimiento y respaldo más firme de parte de su autor ante las cámaras legislativas), son específicas, estableciendo tres excepciones caracterizadas.
Hay cuestiones pendientes de ser evaluadas:
¿Puede aplicarse la ley a partir de concepciones de la fe, cuando estas pueden o no ser compartidas por las mujeres?
¿Cuántas de las mujeres humildes que se tienen que practicar un aborto son católicas o protestantes? Se dice que la proporción es considerable.
De aprobarse el proyecto del Código Penal tal cual se encuentra (sin las tres observaciones o causales presidenciales) puede darse el cuadro legal, de condenar a las mujeres a partir de concepciones de fe, que pueden o no ser compartidas por ella, exponiéndolas a penas de cárcel por tomar una decisión personal sobre una cuestión que afecta su vida.
¿No es el aborto ilegal la causa del 35 % de las muertes maternas en República Dominicana?.

Publicidad