Aclaran que Leonel solamente habló de Vásquez y Trujillo

El expresidente Leonel Fernández
El expresidente Leonel Fernández


No hubo comparaciones ni paralelismos capciosos, ni la actividad fue en Mao, Valverde, como erróneamente se ha publicado.

En el momento en que Leonel Fernández llegó al lugar, acababa de pronunciar una conferencia sobre los derechos fundamentales y el Estado social en la Constitución del 2010. El salón estaba abarrotado de twitteros y comunicadores que procedían de distintas partes del país convocados por el “ColectivoLF”, un poderoso voluntariado de redes sociales que coordina Franklin Almeyda y que opera como plataforma de las ideas del exmandatario.

La atmósfera era fresca y relajada pese a ser el mediodía del pasado sábado 10 de febrero. Uno que otros vecinos de las inmediaciones de la calle Benito Monción, de Gascue, donde se encuentra la oficina política del exgobernante, hicieron bembitas por la cantidad de vehículos que desde tempranas horas de la mañana fueron acordonando sus residencias, mientras el personal de coordinación se afanaba por evitar que el tránsito se embotellara.

Antes de mi intervención, Franklin Almeyda había hablado de los orígenes febreristas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y su relación histórica con el pensamiento de Juan Bosch. Pero, bastó la presencia de Leonel Fernández para que los flashes de los celulares y los “selfies” concentraran la atención en su figura.
Al cabo de cuarenta minutos, la voz aposentada de Omar Liriano se escuchó en el salón con una gravedad familiar para presentar a Leonel igual que en los años en que le correspondió hacer ese oficio como locutor presidencial. A partir de ese instante las palabras del ex gobernante fueron el punto de atención de la actividad.

Leonel habló del legado del PLD en el poder. Dijo que la historia dominicana registra presidentes liberales que no pudieron construir una obra material desde el gobierno y citó el caso de Francisco Ulises Espaillat, Gregorio Luperón y Juan Bosch.
En contraposición, reconoció que conservadores y dictadores como Ulises Hereaux (Lilís) y Rafael Leonidas Trujilllo lograron transformar económicamente la sociedad dominicana en el momento en que les correspondió ejercer la presidencia.

“Ustedes buscan en la historia dominicana y encontraran dictadores con una obra material y demócratas con muy poco que exhibir; por primera vez el PLD ha logrado conciliar el acceso al poder de forma democrática y gobernar conforme a la Constitución y el respeto a los derechos humanos, a la vez que ha dejado una obra material de desarrollo económico”, dijo al subrayar que esa organización ha cumplido con el objetivo histórico de su formación, pero que faltan desafíos importantes.

La Constitución
En ese contexto, el ex mandatario se refirió al fenómeno histórico de las frecuentes reformas constitucionales para responder a las apetencias de sectores coyunturales y citó el advenimiento de la dictadura de Trujillo como afectos de los afanes continuistas del presidente Horacio Vásquez.

“La dictadura de Trujillo empezó porque Horacio Vásquez había sido electo en el 1924, cuando llega el 1928 sus partidarios le dicen, presidente vamos a ampliar eso por dos años más, y lo amplía por dos años hasta el 1930; cuando llega el 30 dicen, presidente, modifique eso y vamos cuatro años más, intentó hacerlo y llega Trujillo, que ganó con el apoyo de Rafael Estrella Ureña, e instaura 31 años de gobierno despótico”, rememoró.

Fernández consideró que la Constitución debe ser sagrada y que una muestra de madurez institucional y política de las sociedades democráticas es el respeto que se observa a la Carta Magna.
“La Constitución es sagrada, la Constitución no se toca, la Constitución es la mayor expresión de la soberanía popular”, dijo.

¿Abiertas o cerradas?
Sobre el debate de la Ley de Partidos, el ex presidente Fernández fue enfático al considerar que de ese tema no se debería estar hablando, puesto que existe una sentencia del 2005 de la Suprema Corte de Justicia que declaró inconstitucionales las denominadas primarias abiertas.

Señaló que dicha sentencia adquiere la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada y constituye un precedente constitucional vinculante para todos los poderes públicos.

“Ninguna ley puede decirle a los partidos como ejercer su democracia interna, si lo hace por encuesta o por aclamación; cada partido lo decide a su manera, lo que estamos diciendo es que la ley no pude decir que las elecciones primarias sean abiertas, como tampoco puede decir que sean cerradas, esa es la decisión soberana de cada partido político; defender eso es defender la Constitución, es defender el Estado Social y democrático de derecho”, adujo.