Alarmante proporción



De las 23 personas fallecidas en accidentes de tránsito durante Nochebuena y Navidad, 16 fueron motociclistas, terrible estadística que consolida el criterio de que la conducción de ese tipo de vehículo se ha convertido en una epidémica causa de muerte en República Dominicana.

El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) reportó 352 accidentes viales y 608 personas afectadas durante el feriado, cifras que casi duplican las del año anterior cuando ocurrieron 209 accidentes con 144 lesionados.

Un dato relevante se refiere a que, a pesar del intenso flujo vehicular por las autopistas nacionales durante los días 23, 24 y 25, el número de accidentes de tránsito fue de 151, en comparación con los 201 ocurridos en calles y avenidas.

A pesar de la disposición oficial que prohibió la circulación de vehículos pesados durante el feriado navideño, la Autoridad Metropolitana del Transporte detuvo a conductores de 126 patanas y camiones que transitaban por autopistas y carreteras en violación a esa disposición.

Aunque la comparación resulta odiosa, AMET ha revelado que en días normales, el número de fallecidos en accidentes de tránsito oscila entre nueve y diez, por lo que cree que el reporte de decesos se mantuvo en parámetros esperados.

De alrededor de dos millones de personas que se desplazaron en vehículos durante el feriado, se reportan 23 muertes por accidentes de tránsito, 16 de las cuales fueron a causa de colisiones en las que estuvieron envueltas motocicletas. Sin dudas, una proporción alarmante.

Para la segunda fase del operativo “Pascua Segura”, previsto para fin de año, se requiere que las autoridades fijen particular atención a las decenas de miles de motocicletas conducidas de manera temeraria, sin luces ni señales de ningún tipo.

A reservas de los reportes de sucesos y novedades ocurridas la noche de anoche, puede adelantarse que en términos generales, la ciudadanía tuvo un comportamiento cercano a lo adecuado en Nochebuena y Navidad. Los votos son para que durante las festividades para recibir al 2015, el civismo sea aún mayor.

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