Cójanlo



Golpe duro

Cierto que las sanciones de Estados Unidos al senador Félix Bautista han sido por supuestos actos de corrupción relacionados con el proceso de reconstrucción de Haití después del terremoto de 2010.

Pero nadie puede engañarse ni ignorar que la decisión traduce un crudo mensaje a República Dominicana en un momento en que está sobre el tapete el caso Odebrecht. Washington, que también sancionó por corrupción al empresario Ángel Rondón, se ha limitado a congelar los bienes del legislador, así como a prohibir transacciones comerciales y financieras con él y sus empresas.

En modo alguno se puede pasar por alto el detalle de que el legislador de San Juan usó su posición, según Estados Unidos, “para incurrir en corrupción, incluyendo lucro con esfuerzos humanitarios relacionados a la reconstrucción en Haití”.

Al momento del terremoto que causó más de 300 mil muertos y dejó a Haití convertido en ruinas, Bautista se desempeñaba como director de la Oficina de Ingenieros Supervisora de Obras del Estado y era el principal accionista de las firmas Constructora Hadon SA, Soluciones Eléctricas y Mecánicas, Hadom S. R. L., Seymeh Ingeniería SRL, Inmobiliaria Rofi SA y Constructora Rofi SA, todas las cuales también fueron sancionadas por Estados Unidos.