Crecimiento poblacional



El tema del Día Mundial de Población 2017 es “la anticoncepción para el empoderamiento de las mujeres y jóvenes en el desarrollo de las naciones”. La jerarquía de la Iglesia católica enclavada en el Medievo y en oposición a muchos de sus más fervientes feligreses, se resiste aceptar los derechos sexuales y reproductivos, oponiéndose a todo tipo de medios anticonceptivos que no sea el método del ritmo.

Bajo la premisa de que hay que aceptar todos los hijos que Dios les dé, muchas familias en particular aquellas de más bajos recursos y educación, viven pariendo hijos que luego no pueden alimentar ni cuidar debidamente, convirtiéndolos en un lastre para alcanzar los objetivos de desarrollo.

Hace apenas unos meses que Promese aceptó -bajo resabio de la Iglesia- distribuir métodos anticonceptivos incluyendo condones en las farmacias del pueblo.

Las mujeres jóvenes y las migrantes o descendientes de haitianos, se encuentran entre los grupos de mujeres que tienen menor acceso a los derechos reproductivos.

La ausencia de educación sexual en las escuelas, el estigma, la discriminación y las barreras del idioma, inciden para mantener altas tasas de nacimientos en estos grupos.

Reducir las tasas de nacimiento; detener la contaminación ambiental; proteger los recursos naturales y aumentar la producción de alimentos, son cuatro de las actividades que debemos emprender para desarrollarnos adecuadamente.

El financiamiento y las medidas para controlar el crecimiento poblacional en el país por décadas estuvieron relegadas principalmente a las agencias internacionales, principalmente USAID y el UNFPA.

La nueva administración de Trump, bajo la presión de los grupos religiosos, recortó sustancialmente los presupuestos de estas agencias.

UNFPA fue acusada falsamente de agencia abortista, poniendo a riesgo el apoyo de esta agencia a la lucha contra la violencia basada en género y el flagelo de las muertes maternas en escenarios tan frágiles como Haití y Republica Dominicana.

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