De la seca al aluvión: clima marcó otra vez producción



Casi al cierre del año 2015, el gobernador del Banco Central, al ofrecer datos preliminares del comportamiento de la economía dominicana ese año, vaticinó que “pese a la sequía”, ocurriría un importante crecimiento. Ese año la economía del país creció en un 7.0%.

Volvió, el 8 de diciembre de este año, al ofrecer detalles sobre la disposición de la Junta Monetaria de liberar recursos del encaje legal de los intermediarios financieros para auxiliar a los productores de las 15 provincias declaradas de emergencia, a pronosticar que “pese a la lluvia” este año habrán importante crecimiento de la economía dominicana. A la semana siguiente la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Nacionales Unidas, (Cepal), dijo que la economía dominicana este año sería la de mayor crecimiento de la región, con un 6.5%.

En ambas declaraciones el licenciado Héctor Valdez Albizu no estaba realizando maronas retóricas, de hecho, el 2015 fue considerado el año más seco en los últimos 20.

El año 2016 ha sido todo lo contrario, ha llovido como si los dominicanos hubiesen comprado “dos pesos de agua”, pero la parte más negativa del impacto del agua, fue casi al final del año.

Pendientes y resueltos

El 8 de enero de 2016 el ministro de Agricultura Ángel Estévez, dijo que la prohibición de ingreso de frutas y vegetales hacia Estados Unidos por la mosca del Mediterráneo impidió que se exportara hacia ese país 38 millones de dólares.

Poco antes, se había conocido que el gobierno de Estados Unidos levantó la prohibición de exportaciones de frutas y vegetales de República Dominicana a su territorio.

La prohibición había comenzado en marzo de 2015 y fue una pesadilla durante 10 meses.
Sirvió de lección, ya que cuando se declaró la prohibición en el país no se cumplía con las normas fitosanitarias para la prevención del ingreso de plagas. Tras el levantamiento de la prohibición, las autoridades del sector juran que el país está en capacidad de cumplir con todos los protocolos relacionados con la prevención fitosanitaria.

Mientras, sigue en vigencia la veda impuesta por los haitianos a la entrada de productos dominicanos a su territorio vía terrestre.

El 6 de junio de 2013, Haití prohibió la importación de pollos y huevos desde la República Dominicana con base en informaciones según las cuales había un brote de gripe aviar y porcina en ese país, pese a que la Organización Panamericana de la Salud, había informado poco antes que ninguna de las dos plagas afectaban República Dominicana.
Anunció el 1 de octubre de 2015, que además de los pollos y huevos, aplicaría una nueva veda a 23 productos dominicanos, que no podrían ingresar a su territorio vía terrestre, pero sí lo podían hacer vía aérea y marítima.

Nada de eso ha cambiado en el año 2016. Hubo decenas de encuentros, algunos al más alto nivel pero nada se ha solucionado. En ambos casos las autoridades haitianas, buscaban por un lado tener mayores ingresos vía aduanas y en otros, tratar de que sus “hombres de empresa” invirtieran en la producción y distribución de sus productos. A dos años, ninguna de esas metas se ha logrado.

Importación de leche

Otro tema que ocupó mucho espacio dentro del sector agropecuario ha sido las denuncias de la Asociación de Productores de Leche de que al país estaban ingresando miles de toneladas de leche en polvo, que incluso se estaban vendiendo a granel en los colmados y pidieron su prohibición.
En 2013 y 2014 los precios internacionales de los lácteos se dispararon llegando a rondar los cinco mil dólares la tonelada, por lo que su importación en el país se redujo.
En 2015, los precios cayeron por razones geopolíticas por debajo de los dos mil dólares la tonelada. Esto fue aprovechado en el país por sectores que habían obtenido permisos de importación para traer miles de toneladas de leche en polvo y otros productos lácteos.
De acuerdo con el ministro de Agricultura, Ángel Estévez, esa situación está cambiando por un repunte de los precios internacionales de los lácteos.
En eso llegó el agua

En los primeros meses del año, la Oficina Nacional de Meteorología había anunciado el fin del fenómeno conocido como El Niño y la entrada en escena de La Niña fenómenos que ocurren en el océano Pacífico, el primero por el calentamiento de sus aguas y el segundo por su enfriamiento.

Las primeras lluvias de 2016, después de una sequía tan prolongada, fueron recibidas con vivas. Se pronosticó una abundante cosecha y de hecho las hubo. Pero en noviembre hubo un desborde.

Llovió en todo el país, pero más en el norte y 15 provincias fueron declaradas en estado emergencia. La presa de Taveras, tuvo que ser desogada en dos oportunidades.

El 8 de diciembre pasado, el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, anunció que la Junta Monetaria autorizó la liberación de RD$5,066 millones de pesos del encaje legal para facilitar el acceso a crédito a los productores agropecuarios de las 15 provincias declaradas en emergencia.

Dijo asimismo, que se aprobó la liberación de RD$1,500 millones del encaje para ser canalizados al Banco Agrícola a través del Banco de Reservas.

Estas dos medidas suman RD$6,566 millones que junto a los RD$1,000 millones facilitados por el Presidente de la República al Banco Agrícola, totalizan RD$7,566 millones.

UN APUNTE

Financiamiento al sector

La Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y Banco Agrícola apoyaron y felicitaron al Gobierno y a la Junta Monetaria (JM) por la liberación de RD$5,066 millones del encaje legal para facilitar el acceso a crédito en la banca a los productores agropecuarios de las provincias declaradas en emergencia por las inundaciones de las últimas semanas.
El presidente ejecutivo de la JAD, Osmar Benítez, expresó que esta decisión llena de alegría al sector agropecuaria y esta es la medida más oportuna e importante para el sector en los últimos 20 años. Carlos Segura Foster, resaltó que el conjunto de acciones para auxiliar a productores, contribuirá a la pronta recuperación de la producción agropecuaria en las provincias declaradas en emergencia.

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