Ecologica

Publicado el 04 de septiembre del 2013 - 9:33 am por Demetrio Miguel Castillo
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Con los procesos de Biorremediación se pueden restaurar amplias zonas degradas por abusos sobre el medio ambiente, este proceso, que es conocido por todos los que hemos trabajado en la temática, obliga a realizar nuevas discusiones de corte científico sobre los usos que se les ha dado a determinadas zonas geográficas del país. Si a estos procesos de biorremediación de espacios naturales se les añade el ingrediente de bacterias encontramos estudios sobre; D. radiodurans  que fue descubierto en 1956 por A.W.

Anderson en el Oregon Agricultural Experiment Station de Corvallis, Oregón. Allí se estaban realizando experimentos para determinar si alimentos enlatados podían esterilizarse usando altas dosis de radiación gamma. Una lata de carne fue expuesta a una dosis de radiación pensada para destruir todas las formas conocidas de vida, pero la carne se estropeó.

Los Deinococcus radiodurans fueron aislados de la carne. Este proceso inicialmente dedicado a la experimentación agrícola terminó convirtiéndose en un elemento de vital importancia para la regeneración de zonas degradadas por usos mineros.

El Deinococo resiste la radiación almacenando múltiples copias de su genoma y teniendo rápidos mecanismos de reparación del ADN. A consecuencia de su resistencia, esta bacteria ha recibido el apodo de “Conan the Bacterium” (inspirándose en Conan the Barbarian); su nombre oficial significa literalmente “baya extraña que soporta la radiación”.

 De esta manera se aplican los usos de diferentes bacterias a espacios degradados por usos de cianuros en minerías al cielo abierto, sin embargo debemos aclarar que estos procesos no son, como acostumbramos en el país de ahora para mañana y problema resuelto, la situación no es acorto plazo. Una pregunta recurrente acerca del D. radiodurans es cómo un organismo ha podido desarrollar un grado tan alto de resistencia a la radiación.

Los niveles de radiación en la naturaleza son, por lo general, muy bajos (la radiación más alta conocida es de sólo 200 mg y al año, localizada cerca de Ramsar, Irán).