Empresarios RD violan cuota 80/20 empleos

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La cuota 80/20 que deben aplicar las instituciones del Gobierno, las empresas, comerciantes, hoteles, centros de diversión, productores agropecuarios y otros de República Dominicana, fijada en el artículo 137 del Código de Trabajo, se ha convertido en letra muerta, siendo reiteradamente violada por los llamados a hacerla cumplir.

Los artículos del 135 al 145 de Ley 16-92, con la que se promulgó el Código de Trabajo, el 29 de mayo de 1992, así lo fija.

Sindicalistas, empresarios, y el Ministerio de Trabajo reconocen que en el país no se acata esa normativa, bajo el argumento de que es muy complejo cumplir esa norma.
La cuota 80/20 dispone que una empresa con 100 empleos, debe otorgar trabajos al 80 por ciento de los dominicanos y 20% a manos de obra extranjera.

Las centrales sindicales piden al Ministerio de Trabajo que cumpla con su rol, y aplique sin dobleces la norma que protege que los trabajos primero deben ser para los dominicanos.

Otros observan que las autoridades no obligan a que se cumpla esa norma para que ciertos sectores sigan obteniendo pingües beneficios económicos.
Artículo 135
El artículo 135 del Código de Trabajo: “De la nacionalización del trabajo”, precisa que “el ochenta por ciento, por lo menos, del número total de trabajadores de una empresa debe estar integrado por dominicanos”.

Esto está en el libro tercero, sobre regulación oficial de las condiciones ordinarias del contrato de trabajo, título I, referente a la nacionalidad del trabajo, donde se toca el tema desde e 135 al 145 de Código.

El artículo 136 indica que “los salarios percibidos por los trabajadores dominicanos de una empresa deben ascender, en conjunto, al 80% por lo menos, del valor correspondiente al pago de todo el personal”.

Empero, el numeral segundo del artículo 138 expresa que “están exceptuados de las disposiciones de los artículos 135 y 137 los extranjeros: 1ro. Los que ejercen exclusivamente funciones de dirección o administración de una empresa; 2do. Los trabajadores técnicos siempre que, a juicio del Departamento de Trabajo, no haya dominicanos desocupados con aptitudes para sustituirlos”.

Ignoran el 80/20
El ministro de Trabajo, José Ramón Fadul (Monchy), admitió que la legislación que establece el 80% de los trabajadores de una empresa deben ser dominicanos, es totalmente ignorada en los sectores turísticos, de la construcción, agropecuario y comercial.

El funcionario dijo que, pese a la existencia de convenios internacionales en materia laboral, en el país hay resistencia a cumplir con normas establecidas, que incluyen el trabajo de menores, y la contratación de personas que ingresan ilegalmente al país, en su gran mayoría haitianos y venezolanos.

Fadul observó que carece de fundamento el argumento de que se emplean haitianos porque los dominicanos no quieren trabajar. “Eso es falso”, y acusó al sector empleador de ser autor de esa falacia sólo para justificar no pagar mejores salarios ni cumplir con las normas establecidas por el Sistema Dominicano de la Seguridad social (SDSS).
Obreros vulnerables
Rafael -Pepe- Abreu, presidente del Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), adujo que muchas empresas buscan mano de obra vulnerable, y hasta más cara, porque esas personas por su estatus, no reclaman y hasta le dan determinadas concepciones para que callen, y le dan mayor facilidad a los extranjeros en vez de darlas a los dominicanos, que son bien preparados a igual que los extranjeros.

“El 80 20 se aplicaba sólo en la industria azucarera cuando tenía auge en el país, y sectores como el agrícola y la construcción, no era común la mano de obra haitiana ni extrajera, pero hoy día, esa situación prolifera en las áreas laborales”, adujo.
Enfatiza que el sector empresarial nacional favorece la mano de obra extranjera, bajo argumento de que el dominicano no quiere trabajar en labores agrícolas ni de construcción.

“Estudios arrojan que a los empleadores les interesa la mano de obra ilegal, por la vulnerabilidad y la falta de documentación, los cuales se adaptan a trabajar en condiciones precarias que un dominicano ni otro ciudadano lo haría ni en su propio país”, expuso.

Agregó que los extranjeros no se benefician de la Seguridad Social, Riesgos Laborales, ni contarán con un sistema de pensión, “por eso hoy el Estado dominicano carga con una deuda social como la de los cañeros que marchan reclamando pensiones, por la irresponsabilidad de los gobiernos, de no devolver esos extranjeros contratados a su país”.

Ministerio es nulo
Abreu acusa al Ministerio de Trabajo de no cumplir con su rol, “pues no le da seguimiento ni inspecciona los lugares de trabajo para ver si se cumple con el 80/20, y la Dirección General de Migración no verifica si ese trabajador tiene su estatus legal en el país”.

Afirmó que hay construcciones que tienen 200 personas trabajando y quizás allí hay de ocho a 10 dominicanos, y nadie fiscaliza si los extranjeros tienen o no un contrato o están legales en el país.

“Los dominicanos en las áreas de trabajo deben ser los primeros, si falta mano de obra técnica, que se compruebe si en el país no la hay, para dársela a extranjeros, como hacen en otros países”, adujo.

Dijo que de esos argumentos se agarran las empresas Barrick Gold, en la planta a carbón de Punta Catalina, y la generadora de energía Los Mina, donde emplean técnicos colombianos y peruanos, mientas los dominicanos son marginados.

Copardom: imposible
Los empresarios alegan que les resulta imposible cumplir con la cuota 80/20 en sectores como construcción, agricultura, entre otros.

Fermín Acosta, presidente de la Confederación Patronal de República Dominicana (Copardom), refiere que “no tenemos una mano de obra dominicana que esté suficientemente preparada o motivada para trabajar en esas áreas”.

Expuso que Copordom firmó un acuerdo con el Instituto de Formación Técnica Profesional (Infotep), para hacer un esfuerzo conjunto tendente a ir cumpliendo con el artículo 137 del Código Laboral sobre la cuota 80/20.

Acosta aboga porque el Ministerio de Trabajo ayude a Infotep o ponga en marcha los mecanismos para que la demanda de trabajadores las llenen los dominicanos y no los extranjeros migrantes.

“Realmente nos vemos precisados a violar la cuota 80/20, pero es porque es imposible cumplirla porque no hay suficientes manos de obras dominicanas preparadas para cubrir ciertas áreas”, enfatizó.

Fermín Acosta explicó que las empresas trabajan en base a inversión, costo y rentabilidad, y no es correcto pensar que hay técnicos dominicanos preparados que puedan realizar una labor a costos competitivos con empleados extranjeros y que las empresas dominicanas no lo van a utilizar.

“Eso de que las empresas pagan mejores salarios y prefieren a técnicos extranjeros que al dominicano, es un error de enfoque, pues de dos personas con el mismo nivel técnico o profesional, el empresario prefiere al dominicano. Los empresarios dominicanos no andamos buscando extranjeros para trabajar, sino que esté bien preparado a nivel intelectual y técnico”, explicó Acosta.

Bajos incentivos
La Central Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD) deplora que el departamento de inspección del Ministerio de Trabajo no pueda exhibir ni una sanción en contra de ningún empresario por que haya incumplido la cuota de 80/20,
Jacobo Ramos, presidente de la entidad acusa a empresarios de la construcción y agropecuarios de incentivar la migración de extranjeros, “lo que cuenta con la permisibilidad de las autoridades, y por eso obvian la cuota 80/20 establecida en el Código”.

Empero reconoce que los dominicanos no realizan esas labores que hacen los migrantes haitianos y de otras naciones, por la poca protección y las bajas condiciones salariales que les ofrecen.

“Si les hacen justos pagos por esas labores y se dan condiciones de seguridad y protección social, estoy seguro que los trabajadores nacionales se reintegrarían a las labores que realizan esos extranjeros”.

Ve que si no hay sanción ni consecuencia, los empleadores de esos sectores continuarán empleando más extranjeros que dominicanos, “lo que hace un atractivo el tráfico de migrantes desde Haití, que hoy se ha desbordo a nuestro país”, apuntó Ramos.
Sugirió a empresarios y al Gobierno, proteger a los trabajadores dominicanos pagando salarios adecuados y justos.

El no cumplir con esa norma eleva en el país los males sociales y tasa de desempleo.

Primeros RD
En tanto, la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), plantea que el Ministerio de Trabajo verifique que, cuando una empresa necesite trabajadores, técnicos o profesionales, les den prioridad primero a los dominicanos si cumplen con los requisitos definidos, y luego los extranjeros.

Gabriel del Río Doñé, secretario general de la CASC, lamenta que en sectores vitales para el desarrollo del país, los dominicanos las abandonen y no quieran trabajar en la construcción y la agrícola por los bajos incentivos y salarios pírricos.
“Hoy los jóvenes no quieren aprender ebanistería, albañilería, plomería, electricidad, ni desean involucrarse en labores agropecuarias, por eso en esas áreas el gran porcentaje de trabajadores son de Haití, Venezuela, Colombia, Perú y otras naciones”, puntualizó Del Río Doñé.

Muy Lucrativo

El jurista Pelegrín Castillo acusó a sectores del país de lucrarse al emplear mano de obra ilegal, “actúan con irresponsabilidad, se hacen miopes y son cínicos, sin pensar lo que pueda pasar en el futuro al emplear indocumentados”.

Al hablar de la cuota 80/20 afirma que no se cumple por las contradicciones en el propio Gobierno, de que la frontera está controlada y el Ministro de Trabajo admite la violación a esa normativa.

Sostiene el letrado que el mejor desincentivo a la mano de obra extranjera ilegal, es un país nacionalizando el trabajo y aplicando leyes rígidas a los indocumentados.
Criticó a los grupos sindicales por asumir actitud irresponsable y evasiva frente al tema, y lo acusó de no defender ni exigir para los trabajos dominicanos mejores condiciones laborales y salariales.

Pelegrín asegura que las grandes obras del Gobierno se han construido y se ejecutan con mano de obra indocumentada, en su mayoría haitianos, “y miles de dominicanos desean trabajar pero no lo harán en las condiciones que les pagan a los haitianos”.

Empresarios emplean mano de obra extranjera porque les sale más barato que la dominicana.

 

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En muchas de las zonas productivas del país el trabajo agrícola está en manos de haitianos, la mayoría indocumentados.

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