Familias de ecuatorianos asesinados se reúnen con el presidente colombiano Juan Manuel Santos

Familias de ecuatorianos asesinados se reúnen con el presidente colombiano Juan Manuel Santos


BOGOTÁ, COLOMBIA, (AP).- Familiares de los tres integrantes del equipo del diario ecuatoriano El Comercio, que fueron secuestrados y asesinados por disidentes de las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la frontera de Ecuador y Colombia, se reunieron este martes con el presidente colombiano Juan Manuel Santos.

El periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el chofer Efraín Segarra fueron raptados el 26 de marzo y posteriormente ejecutados por el grupo de alias “Guacho” cuando estaban en esa zona para realizar una cobertura periodística. Hasta el momento sus cuerpos no han sido recuperados.

En el encuentro del martes entre Santos y las familias de las víctimas que duró una hora y media, también participaron el vicepresidente colombiano Oscar Naranjo, la canciller María Ángela Holguín, el ministro de la Defensa, Luis Carlos Villegas, y el embajador de Ecuador en Colombia, Rafael Paredes Proaño.

Ricardo Rivas, uno de los familiares, dijo a periodistas al terminar la reunión que se avanzó “bastante” y en lo concerniente a la repatriación de los cuerpos se les dijo que se les ayudaría en la medida de lo posible. Asimismo, señaló que las respuestas del gobierno colombiano “fueron positivas y ahora esperamos que se cumplan las acciones en base a los que nos manifestaron y a la apertura total”.

Horas antes, Rivas dijo a The Associated Press que se quedarán en la capital colombiana una semana para reunirse también con el fiscal general, el procurador y el director de la policía antisecuestro esperando saber de primera mano cómo va el trabajo para encontrar los cuerpos de sus familiares, “ya que hoy se cumplen 51 días que no sabemos nada de ellos, ni donde están sus cuerpos”.

Lo secuestradores exigen la liberación de tres miembros de su grupo y que Ecuador rompa un convenio antidrogas con Colombia a fin de devolver los cuerpos y a otras dos personas que fueron secuestradas.

Los gobiernos de Colombia y Ecuador ofrecen una recompensa conjunta de más de 250 mil dólares, por el paradero o información de “Guacho”.

Por la situación, en la zona de frontera -especialmente en el departamento de Nariño y la población de Tumaco- hay más de 12.000 miembros del Ejército y policías colombianos.

La semana pasada, el ministro de la Defensa reiteró que “estamos trabajando conjuntamente con las autoridades ecuatorianas y no hemos bajado la guardia”.

Las autoridades ecuatorianas también han reforzada la zona limítrofe con Colombia debido a la violencia desatada desde enero, cuando un atentado con un carro bomba causó la destrucción de un 95% de un cuartel policial y una decena de ataques posteriores dejaron cuatro militares muertos.

Ambos países comparten alrededor de 640 kilómetros de frontera que van desde el Pacífico hasta la Amazonía, donde por el lado colombiano actúan con relativa libertad bandas armadas de delincuentes y narcotraficantes que suelen usar al territorio ecuatoriano para abastecimiento y descanso.