Janio Lora “Perdí la ilusión y estuve a punto de rendirme



El cantautor Janio Lora se ausentó del medio artístico durante tres largos años en los que cayó en una profunda depresión que lo hizo perder la ilusión y abandonar una carrera cada vez más ascendente.
Recuerda que se enfocó en otras cosas, se encerró y el que quería verlo tenía que ir a su casa, porque no salía. “Pasaba largos meses sin bajar la escalera ni a buscar la funda de hielo del colmado”, confiesa.
Pero su fuerza de voluntad pudo más, salió del hoyo negro en el que se encerró, decidió recargar, recuperar la ilusión y salir al campo de batalla con un manojo de nuevas canciones que han dado como resultado una producción discográfica con la que busca volver a plantar bandera.

En una franca conversación para los lectores de Qué Pasa! el joven cantante revela que vivió momentos tan difíciles como el día en que unos desconocidos penetraron a su casa y le robaron todo, incluyendo un disco pre-producido.

“Es un disco que nunca recordaré. Perdí la ilusión, la energía”, recuerda el artista que mañana viernes regresa al ruedo cargado de ilusiones, con mucha energía y enfocado en Chúbale, un featuring con Vakeró que estrenará en todas las plataformas digitales.

QP. Al escuchar la canción notamos un sonido novedoso, podemos decir que un poco divorciado de tu estilo.

Creo que no se divorcia del todo. En mi tercer disco, “Finding demo”, empecé a coquetear con el merengue. En el siguiente, “Mi nueva edad”, experimentamos fusionando bachata, merengue, bossa nova, son, cha-cha-cha, bolero, entre otros. No es que sea lo mismo, ni que se parece, sino que hay un camino de búsqueda coherente. No me levanté un día queriendo dejar de ser yo, sino todo lo contrario, sigo construyéndome (o lo que yo creo que eso significa).

QP. “Chúbale” tiene un aire “apambichao” y un poco de balsié. Defínenos el ritmo.
Hay pambiche y “a lo maco”. Las guitarras que guiñan un ojo a África y por supuesto, a Haití, dan esa sensación de balsié. Pero rítmicamente es pambiche y “a lo maco”.

QP. ¿Por qué con Vakeró?

Vakeró es un artista que ama el riesgo. Los retos. Lo sigo desde el principio de su carrera, y la música nos juntó hace casi diez años en un evento en el que nos hicimos amigos instantáneamente. Siempre que hablábamos o nos veíamos decíamos el clásico entre artistas y músicos: “hey, tenemos que grabar juntos”, pero no pasaba, por suerte, porque ahora es el momento perfecto.

Me parece que siendo uno de los más famosos y exitosos en nuestro país, decidió emprender una búsqueda del arte, el espíritu, asumió el compromiso de dejar un legado. Eso me parece un ejercicio interesante de arte y humildad. Cuando lo que haces empieza a ayudarte a crecer por dentro, mejor todavía. Me interesa como artista y como persona.

QP. Detrás de esta canción hay un pensamiento conceptual y una serie de objetivos. Háblame de eso.
Tengo la teoría de que sin darnos cuenta estamos fundando una identidad paralela, violenta, en la que el dinero es lo único que importa, si eres pobre, no vales nada, el cariño de la gente se gana en un concurso de quién tiene más.

Eso produce muchísima frustración, depresión, ira, matan por un parqueo, nos agredimos verbalmente, queremos pasarle por encima a los demás, porque estamos enamorados de lo que queremos tener y no de lo que somos. El disco se trata de recuperar un poco nuestra esencia. NO a través de la investigación, ni de ritmos autóctonos, sino desde la conversación. Si no estamos estables por dentro, seremos siempre vulnerables. Virginia Rodríguez me dijo una noche “se puede luchar con alegría” y sí, creo que nuestra alegría, sentido del humor, ingenio, flow, valentía, disposición para el trabajo, amargue, amor a la vida, debe servir para algo.

QP. ¿Cómo se llamará el álbum?

“A’entro”, porque es una mirada hacia las herramientas que tenemos por a’entro.

QP. ¿Hay o habrá otros featuring? Si es así, ¿Con quiénes?

Sí. En el disco participan Pavel Núñez, Álex Ferreira y Lina Jansen.

QP. ¿Cuándo saldrá al mercado?

Queremos que la gente nos ayude a decidir esa fecha, para el disco completo. Mientras, iremos sacando los juguetes.

QP. La pausa de tres años de silencio en el disco ¿Por qué?

Depresión. Estuve a punto de rendirme, una opción que me parecía imposible y remota hace mucho. Me enfoqué en otras cosas, me encerré, todo el que quería verme, tenía que ir a mi casa, porque no salía, pasaba largos meses sin bajar la escalera ni a buscar la funda de hielo del colmado.

Se metieron ladrones en mi casa, me robaron todo, incluyendo un disco pre-producido que nunca recordaré. Perdí la ilusión, la energía… pero decidí salir, recargar, recuperar la ilusión y salir al campo de batalla. Ahí aparecen estas canciones nuevas, el productor y todo lo demás también.

QP. ¿Qué hiciste durante esa pausa?

Aprendí a dejar que la canción se haga a través de mí, a no querer controlarla demasiado. Leí, escuché música, me enamoré todavía más de lo que somos como dominicanos, dejé todo aquello que me distraía para enfocarme en lo que tengo que hacer. Desde la pelota y el futbol hasta el empleo como publicista, ¡fuera! Tengo que hacer canciones.

¿El regreso al disco supone también el regreso a los escenarios?

Sin dudas. Llevaba mucho tiempo diciendo que no quería dar conciertos, que solo quería grabar. Ahora no puedo aguantar las ganas de tocar. Somos como un equipo de rugby a punto de salir a la cancha. Queremos salir a tocar con todo.