Nace Sócrates Nolasco, articulista, ensayista y escritor dominicano

Nolasco20


Un día como hoy, 20 de marzo de 1884, nace Arístides Sócrates Henríquez Nolasco, articulista, ensayista, historiógrafo, periodista y escritor.

Nolasco nació en la antigua Villa de Petit Trou, hoy Enriquilo, provincia de Barahona. Murió en la ciudad de Santo Domingo el 2 de julio de 1980. Fueron sus padres Juliana Nolasco y Manuel Henríquez y Carvajal, quien en las contiendas militares vividas en el país después de la Restauración, alcanzó el grado de general, comprometido con el Partido Azul que lideraba Gregorio Luperón.

A los 16 años se traslada a Santo Domingo y reside en la casa de su tío paterno don Francisco Henríquez y Carvajal, situación que aprovechó para estudiar en la Escuela Normal de la ciudad. En 1904 vuelve a Enriquillo en calidad de director de la escuela de esa comunidad, como resultado de los cambios políticos producidos en el país después de la muerte de Ulises Heureaux y debido a los vínculos de su tío Francisco con el jimenismo. Don Sócrates formó parte del partido acaudillado por Juan Isidro Jimenes, pero en 1906 se trasladó a Santiago de Cuba, donde permaneció hasta 1913. En 1914 es elegido diputado a la Asamblea Constituyente por el partido de los bolos o jimenistas.

A pesar de haber producido una obra de incuestionable valor literario, no alcanzó en vida la estimación que merecía, tal vez por el carácter costumbrista y anecdotario de gran parte de sus escritos. Pero a pesar de esas características temáticas, es uno de los escritores dominicanos más brillantes por el uso sin remilgos de la lengua y, sobre todo, por la aguda simbiosis de imaginación y creatividad. Elevó a la categoría de obras literarias el acervo anecdótico y costumbrista del Sur remoto. Nadie como él, con la sola excepción de Rafael Damirón, nos ha legado estampas llenas de colorido y gracia de la región más deprimida de nuestro territorio.

Recorrer las páginas de cuentos como “íngel Liberato” o “Se casa Ciprián”, en Cuentos del Sur, es una experiencia inolvidable, no sólo por la fertilidad de su imaginación creadora y por el uso de un lenguaje rico en imágenes poéticas.

Don Sócrates Nolasco es, hoy por hoy, el más fértil de nuestros cuentistas costumbristas, al tiempo que se reputa como un escritor que domina a la perfección los secretos de su oficio.

El Dr. Carlos Esteban Deive, prologuista de los tres tomos de la obra de Sócrates Nolasco, donde se recogen sus cuentos, sus ensayos históricos y literarios, afirma: “Sócrates Nolasco no fue sólo un autor de obras de ficción. Destacó también como articulista y, sobre todo, como historiógrafo. Su pluma, muchas veces vibrante, exaltó las gestas restauradoras y rescató del olvido o del injusto oprobio a personajes relevantes de la historia patria, ésos que sus enemigos tildaron de cobardes o traidores por despecho y ruindad.”

La lectura de sus obras será siempre un fructífero ejercicio por su calidad literaria y depurado estilo, cualidades que le asignaron de manera inequívoca la categoría de clásico entre los escritores dominicanos.

La vida de este atildado prosista se desarrolló entre Petit Trou, su aldea natural, la ciudad de Santo Domingo, Cuba, Puerto Rico y Venezuela.

Fue nombrado cónsul general de la República Dominicana en Puerto Rico, cargo al que renunció en 1916 en protesta por la ocupación del país por los marines norteamericanos. En 1930 fue nombrado Encargado de Negociación y Cónsul General en Venezuela. En diciembre de ese mismo año representó al país en los actos conmemorativos del centenario de la muerte del libertador Simón Bolívar.

En 1927, el gobierno de Horacio Vásquez lo designó Comisionado para dirigir el proyecto de colonización de la frontera sur, sin lugar a dudas por sus conocimientos acerca de la realidad social, política y económica de esa región, en la cual realizó una encomiable labor que culminó con la fundación de la ciudad de Pedernales

Otro hecho importante en la vida de don Sócrates Nolasco se produjo ese año de 1927: su matrimonio con la joven pianista, pariente cercana suya, Flérida Lamarche Henríquez (mejor conocida como Flérida de Nolasco), notable ensayista y folklorista. De ese enlace matrimonial nació su única hija Ruth, quien se ha distinguido en la docencia universitaria y en el ejercicio de una vida inspirada en los nobles rasgos del ascetismo, tal vez por influencia directa de su madre, quien hizo de esa práctica la razón misma de su existencia.

Si bien es cierto que Sócrates Nolasco convivió con el régimen de Trujillo, no es menos cierto que su simpatía hacia el régimen fue todo lo discreto que imponían las circunstancias, tratándose de un intelectual de su nivel.

Fue por eso que en 1944 aceptó colaborar en la elaboración de la Antología de poetas y prosistas que dirigió Vicente Llorens, un exiliado español entonces residente en el país. Esta obra formó parte de la celebrada Colección Trujillo, publicada bajo la dirección del Dr. Manuel Arturo Peña Batlle con motivo del primer centenario de la Independencia Nacional.

 

FUENTE: http://fundacioncorripio.org/aristides-socrates-henriquez-nolasco/

Síguenos en nuestro canal de videos:
Publicidad