ORTO-ESCRITURA



Desafío a un adjetivo pesado y casi temible

 

Algunas palabras se tornan tan pesadas que provocan en el hablante alguna aprensión para emplearlas. Se suele poner como ejemplo de palabras feas los sustantivos sobaco (axila) o verija (región próxima a los genitales). Pero hay más, los verbos meter (introducir) y coger (atrapar, asir, prender) pocas veces suenan elegantes, aunque se usen en sentido apropiado. Los adjetivos comemierda (insignificante) lambeplatos (servil) tampoco son de buena factura.

Otro calificativo poco grato ha de ser /estrambótico/. El Diccionario de la lengua española, se limita a definirlo de este modo: estrambótico, ca. 1. adj. coloq. Extravagante, irregular y sin orden. A partir de este adjetivo se ha formado el adverbio estrambóticamente que significa “De manera estrambótica”. Viste estrambóticamente.

Una página en la Web aporta la siguiente definición para el vocablo estrambótico: “Adjetivo. Este termino de uso coloquial, se dice exclusivamente de una persona excéntrico, estrafalario, extravagante, raro, exagerado, singular, irregular, que carece o no tiene orden, está por fuera de lo común, en la rareza por ser excesivamente original, peculiar, característico y desacostumbrado en el modo de hablar y de vestir”.

El referido espacio le atribuye a estrambótico una vinculación etimológica con el sustantivo “estrambote”, lo cual luce extraño y contradictorio. Miren por qué. Estrambote, según indica el Diccionario académico, procede del italiano “strambotto”.

En la poética se le llama estrambote a un conjunto de versos que por gracejo o bizarría suele añadirse al fin de una combinación métrica, especialmente del soneto.

Estamos hablando de poesía, de algo bello. La palabra “gracejo”, que aparece en la definición tiene como sinónimas a donaire, salero, gracia, garbo, donosura, gallarda, todas vinculadas semánticamente a lo agradable.

El estrambote puede ser motivado también por bizarría, que significa gallardía, valor, generosidad, lucimiento, esplendor.

Círculo Literario

Un grupo de poetas, unificados en torno a un ideal creativo, ha constituido el Círculo Literario Estrambote. Los integrantes exhiben su nombre con gallardía y con gracejo. Ellos son: Arsenio Jiménez Polanco,
Ramón Saba, Leibi Ng, Ramón Oviedo, Grisel Lerebours, Plutarco Medina Gratereaux, Nitín Troncoso, Carlos Tomás Sención Noboa, Camelia Michel y Diógenes Díaz Torres.

Este grupo comparte el interés por el estudio de la poesía, la pulsión de la creación literaria y el deleite por las tertulias amistosas. Fue convocado por Diógenes Díaz Torres para la creación de un espacio donde –según su declaración- intercambiar conocimientos, aprender sobre las innovaciones literarias, discutir sobre los poetas clásicos y contemporáneos, dar a conocer las creaciones de los miembros del grupo, contribuir con la difusión de la poesía, propiciar la formación y proyección de noveles poetas y sensibilizar a los jóvenes para que incursionen en el quehacer poético.

El colectivo también se propuso establecer relaciones con poetas de otros países para ensanchar su participación en las actividades de su interés.

Entre las propuestas de nombre se acogió “Estrambote”, sugerido por Plutarco Medina Gratereaux, cuyo significado es: Vocablo con que se define a un conjunto de versos que por gracia y desenvoltura, o por gallardía, suele añadirse al fin de una combinación métrica, especialmente del soneto.

El grupo Estrambote decidió darse a conocer y para tal fin presentó un recital poético el 1 de julio de 2015, en la Capilla de los Remedios.

Para tal ocasión fue compuesto un poema al alimón para el que cada poeta escribió una estrofa. “De este canto a la amistad y a la poesía, nació el lema del círculo, que reza: Hasta donde nos lleve la poesía”. Desde entonces el grupo ha participado en diversas actividades literarias dentro y fuera del país.

Para este año, Estrambote publicará su primer libro colectivo denominado “Puerta de Entrada”, compuesto por una selección aproximada de ciento cincuenta poemas. Su nombre constituye un verdadero desafío a un adjetivo pesado y casi temible, y han demostrado que no son estrambóticos, pese a su afiliación al Estrambote.