Presencia económica

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¿Ideas en Trump?
De manera ligera se atribuye a Donald Trump una ignorancia supina en materia de relaciones económicas internacionales, especialmente en la esfera comercial, al éste cuestionar la efectividad de los tratados de libre comercio al estilo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) , Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP) y Asociación Transatlántica sobre Comercio e Inversión (TTIP).

Quienes continúan minimizando la imagen presidencial de Donald Trump (que a partir del 20 de este mes pasará a ser el nuevo inquilino de la Casa Blanca) parecen olvidar su vasta experiencia en los negocios internacionales acumulando una vivencia difícil de alcanzar dentro de las aulas universitarias, dentro de las cuales estuvo al cursar estudios en la Escuela de Negocios de Wharton de la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos.

Otra cosa: ya salen a relucir planteamientos doctrinales que avalan la posición adoptada por Donad Trump y de su anunciado equipo económico. En efecto, Murray Rothbard (1926-1995), economista y pensador político estadounidense, venerado en centros académicos que suscriben el enfoque teórico de la denominada Escuela Austríaca o de Viena creada por Ludwig von Mises (1881-1973) sostenía que el “verdadero libre comercio no necesita un tratado”.

El citado pensador económico enfatizó: “Si el establishment (que hace referencia al conjunto de dirigentes e instituciones que detentan el poder político dentro del Estado, dg) realmente quiere el libre comercio, todo lo que tiene que hacer es derogar nuestros numerosos aranceles, cuotas de importación, leyes anti-dumping y otras restricciones impuestas por Estados Unidos al comercio. Ninguna política exterior o maniobra extranjera es necesaria.”

Aquí conviene recordar la posición del economista Rothbard cuando se estaba negociando el tratado de libre comercio entre México, Canadá y Estados Unidos (NAFTA, por sus siglas en inglés), estando a cargo de esa responsabilidad de Estado el señor Mickey Kantor, quien durante el período 1993-1996 se desempeñó como representante comercial de la Administración Clinton.

El economista Rothbard advirtió que las declaraciones del funcionario Kantor en el sentido de que “bajo el Nafta ningún país parte del acuerdo podrá reducir sus estándares ambientales” constituían una especie de camisa de fuerza para Washington toda vez que “no podremos revertir o revocar las provisiones ambientales y laborales del estado de bienestar porque el tratado nos habrá encerrado para siempre”.

Posteriormente, el presidente Bill Clinton llegó a calificar esa decisión como errores de su Administración al relegar estas preocupaciones económicas, mientras que en el NAFTA se apoyaban esencialmente los grandes beneficios de las empresas transnacionales. Así lo manifestó: “Creo que fue un error, creo que fue parte de una tendencia global que se equivocó”.

Ya resulta evidente que muchos de los enfoques económicos de la naciente Administración Trump se inclinarán hacia una mayor incidencia del Estado en la aplicación de medidas proteccionistas en favor de la producción nacional y la fuerza laboral interna .¿Y cómo esa política de “mirar hacia adentro” impactará sobre la economía mundial? Sólo el paso del tiempo ofrecerá respuesta a esa interrogante…

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