PRIMERA FILA



Disyuntiva

Las intensas presiones del sector empresarial para que el presidente Jovenel Moïse destituya sin demora al primer ministro Jack Guy Lafontant tornan más enrevesado el panorama político haitiano.

Las violentas protestas contra el alza de los carburantes anunciada por el Gobierno como parte de acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no fueron más que la punta del iceberg del malestar que cundía en diferentes sectores sociales y económicos.

Es lo que explica que la decisión de Moïse de revocar el aumento no aplacara los disturbios en los que murieron siete personas y varias resultaron heridas.

Durante las protestas, que con la demanda de remozar el gabinete han puesto en jaque al presidente Moïse, decenas de vehículos fueron incendiados, saqueados supermercados y paralizados servicios como el del transporte. El panorama pinta color de hormiga.