QUINTAESENCIA



27 de febrero.-

La Independencia Nacional, que algunos prefieren llamarle La Separación, se produjo en la madrugada del 27 de febrero de 1844.

Fue la consecuencia política directa del enfrentamiento de la pequeña burguesía, dirigida por Juan Pablo Duarte y los trinitarios, y el sector social de los hateros, que tenía como jefe a Pedro Santana, contra el gobierno haitiano. Este había ocupado la parte de la antigua colonia española. Tenía 22 años de hegemonía en toda la isla. Y comenzó sin tirar un tiro.

El ideal de independencia era de Duarte y sus escasos seguidores. Los hateros no creían en eso. Las posiciones políticas asumidas eran muy variadas. Como en el manifiesto redactado por Francisco del Rosario Sánchez, del 16 de enero de 1844, y no por Tomás Bobadilla, como nos quieren hacer creer, aunque este aportara algunas precisiones al texto, se usó la palabra “separación”, en lugar de independencia, muchos no comprendieron la naturaleza del hecho político transcendental de autogobernarnos. El documento se denominó “Manifiesto de los pueblos de la Parte Este de la Isla antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de su separación de la República Haitiana”.

Además, el escaso desarrollo económico que teníamos en aquel tiempo no permitió el surgimiento de una clase social fuerte para conducir con firmeza el proceso de liberación. La pequeña burguesía era muy débil y escasa, ya que estaba compuesta por comerciantes que hoy pueden ser comparados con dueños de colmados, sin llegar a colmadones.

Y los hateros eran los remanentes de los dueños de esclavos, que al Juan Pablo Boyer declarar la abolición de la esclavitud pasaron a ser los dueños de los hatos o terrenos baldíos y sin alambradas, con ganado en forma silvestre. Hasta el grado que Santana se convirtió en hatero gracias a que se casó con la viuda de un hatero. Hoy se diría que dio un braguetazo. Y era el sector de clase predominante. Controlaban la mayor parte de la riqueza nacional. Pero no tenían ni conciencia nacional ni política ni social ni de clase ni de sujeto.

Esa debilidad en la sustancia social dominicana es la que permitió la aparición de grupos de hispanófilos, afrancesados y, posteriormente, pro norteamericanos, con más fuerza que los independentistas.

Por eso Santana logra derrotar a Duarte y ser el primer Presidente de la República Dominicana, por dos períodos consecutivos, en virtud de la Constitución del 6 de noviembre de 1844, y con su funesto artículo 210. Fue conservadora, no la liberal que deseaban los trinitarios. Después de perseguir, asesinar, exiliar y declarar traidores a la Patria a los auténticos patriotas, como Duarte, y para lograr el apoyo externo que no lograba en lo interno, Santana mató la Primera República con la anexión del 1861.