Un voto al consumidor



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En Ginebra, Suiza, la República Dominicana, representada por la directora de Proconsumidor, Anina del Castillo, ha sido elegida a la vicepresidencia de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que esta vez ha tenido como centro de sus debates los derechos de los consumidores y los usuarios.

No se trata de un reconocimiento a las vocinglerías políticas. Más bien, es un mérito que debe llenar de regocijo a todos los que hemos trabajado por insertar en la agenda nacional el tema de los derechos de los consumidores y los usuarios.

La doctora del Castillo es la continuadora de los pasos dados al frente de Proconsumidor por Altagracia Paulino y, como tal, empieza a cosechar los frutos de un arduo trabajo por crear conciencia de consumo en el país.

Los derechos de los consumidores tienen una partida de nacimiento reciente en Naciones Unidas. Apenas es la tercera sesión de un grupo de expertos en protección de estos derechos que tiene como principal desafío sensibilizar a los gobiernos para que destinen recursos a la protección de los consumidores.

La UNCTAD aún no ha traducido al español las directrices de Naciones Unidas para los consumidores, lo cual es un indicador del arduo trabajo que queda por hacer en esa organización.

En la Organización de los Estados Americanos (OEA) se ha articulado una interesante iniciativa a través de la Red Consumo Seguro y Salud, que promueve la evaluación del riesgo y la seguridad en productos y servicios en América Latina.

Como resultado de ese programa, en la región ha surgido un poderoso sistema de “alertas” de seguridad sobre productos y servicios, del cual es parte la República Dominicana.

Ha sido un largo trayecto desde los años 30 del siglo pasado cuando la organización internacional Consumers inició su lucha por los derechos de los consumidores.

En el camino queda el célebre discurso al Congreso de los Estados Unidos del presidente Jhon F. Kennedy, en el cual sostuvo que los consumidores son el mayor grupo de personas de la economía, pero también son los únicos que no son escuchados.

Ese mensaje de Kennedy reconoció cuatro derechos básicos de los consumidores: derecho a la seguridad y a la salud, a la información, elegir y a ser oídos.

El reconocimiento a la República Dominicana en el seno de Naciones Unidas debe ser una motivo para elevar la protección a los derechos de los consumidores, elevados al plexo de derechos fundamentales en la Constitución, pero que hoy enfrentan un desafío ante el Tribunal Constitucional: la ratificación ya declarada por la Suprema Corte de Justicia de la potestad sancionadora de Proconsumidor.