Al maestro

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La República celebró el sábado el Día del Maestro, consagrado mediante resolución oficial 6-39 del 6 de junio de 1939, una de las efemérides más relevantes del calendario dominicano porque se rinde tributo al educador que forja junto a la familia al ciudadano del mañana.

La de maestro es una vocación tan sublime y trascendente que lo convierte en una extensión de padres o tutores y al aula en un segundo hogar, por lo que puede decirse que esta figura paterna y responsable ayuda a esculpir el futuro de la nación.

Se pregona sobre las bondades de una Revolución Educativa que se ejecuta a partir del cumplimiento de la ley que asigna a la educación básica y pre universitaria el 4% del Producto Interno Bruto (PIB), a cuyo amparo se construyen escuelas, se amplía el desayuno escolar y se aplica el sistema de tandas extendidas.

Gobierno y sociedad deberían entender que sin la aplicación de un extendido programa de capacitación y actualización docente de los más de 80 mil maestros del sistema público de enseñanza no podría colocarse a la altura de un mundo signado por la tecnología y el conocimiento.

La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) está compelida a subordinar su condición de sindicato al imprescindible rol acompañante de las autoridades en la ingente tarea de convertir al vetusto sistema educativo en la espina dorsal del proceso de transformación social, económico y político de la sociedad dominicana.

El maestro no solo forma e informa a sus estudiantes, sino que también ayuda a través de sus alumnos a consolidar la familia, la sociedad y a sus instituciones, las que se retroalimentan con las cotidianas dosis de conocimiento y promoción de valores que transmite desde el aula.

Esa revolución educativa debe ayudar a transformar de manera radical la conducta y el desempeño del maestro hasta convertirlo en eficiente promotor y facilitador de un nuevo concepto educativo en forma y contenido que ayude a los alumnos a recorrer el camino que conduce a una nueva sociedad basada en conocimiento, ética y competencia.

Al conmemorarse el Día del Maestro, El Nacional extiende calurosas felicitaciones a todos los educadores dominicanos, al tiempo que resalta la magnitud y trascendencia de una vocación muy cercana a la divinidad porque ayuda a forjar el futuro de la nación a través de la formación del nuevo ciudadano.