Alcaldía de Santiago condena agresión de haitianos a inspectores

Cristal roto
Cristal roto


 

Santiago.- Como “un abierto desafío a las leyes y normas que rigen el municipio”,  definió la tarde de este jueves la Alcaldía de aquí, la agresión perpetrada el miércoles contra inspectores de la institución, por un grupo de haitianos que se opuso a ser desalojado de sus puestos de ventas informales en el centro de la ciudad.

En una declaración escrita enviada a los medios de prensa, la entidad dijo que decidió sacar del lugar a los extranjeros ilegales, tras comprobar que una gran cantidad de ellos ha retornado a ocupar espacios públicos en el casco urbano de aquí.

Al tiempo de asegurar que los haitianos el miércoles se constituyeron en turbas para enfrentar  a la Policía Municipal y a las brigadas que trabajan en el ordenamiento del Municipio de Santiago.

Dice el cabildo santiaguero que haitianos “quieren por la fuerza establecer puntos de ventas de diferentes mercancías, sin contar con el permiso migratorio, ni muchos menos con la autorización del Ayuntamiento, que se rige por las normas que regulan operar negocios en los lugares públicos y  que aun  los dominicanos tienen que acogerse a las mismas”.

Asegura que por lo menos 200 de esos extranjeros indocumentados se resisten a cumplir las disposiciones municipales “y reaccionan con violencia ante los trabajadores de la Alcaldía de Santiago, que procuran que los negocios operen en lugares autorizados  y que cuenten con el permiso correspondiente”.

Como consecuencia de la acción, la Alcaldía sostiene que un vehículo de esa entidad fue enfrentado a pedradas y resultó con los  cristales, las micas y los manubrios rotos, y que cinco  empleados municipales  “fueron atacados por haitianos y resultaron con lesiones y arañazos por parte de las turbas de indocumentados”.

Ante esa experiencia, las autoridades municipales aseguraron  no van a tolerar, ni se doblegarán “ante  este tipo de inconductas y mucho menos de extranjeros que no cuentan con permiso migratorio para estar en el país y que persiguen arrabalizar la ciudad”.

Comerciantes del  denominado  centro histórico han manifestado  sus quejas por el bloqueo que los extranjeros ilegales hacen a las entradas de sus negocios, perjudicando sus ventas y reclaman de las autoridades que actúen, porque están pagando los impuestos que establecen las leyes.