Bancos pequeños financian las pymes



Los bancos de ahorro y crédito, con un 32.63% de su cartera y las corporaciones de crédito, con el 17.53%, son la principal fuente de financiamiento para el sector de las microempresas, afirmó la economista Jacqueline Mora, quien destacó que los bancos múltiples colocan el 7.98% de su cartera en ese segmento.

Sostuvo que ese público atendido por los bancos de ahorro y crédito y corporaciones de crédito, para adquirir su primer carro, efectos del hogar y financiar los estudios de sus hijos, está en las microempresas, el trabajo doméstico y en el trabajo por cuenta propia.

Dijo que las microempresas absorben el 22% de la población económicamente activa, que asciende a 4.9 millones de personas.

“Estas empresas son claramente target (objetivo) que tienen ustedes como instituciones financieras”, resaltó Mora, presidenta de la firma Analytica, al exponer el tema “Retos sociodemográficos y el rol de la banca”, en el marco del VI Congreso de la Asociación de Bancos de Ahorro y Crédito y Corporaciones de Crédito (Abancord).

Recordó que el costo de gestionar desde el punto de vista del crédito esos segmentos vulnerables es mucho más alto, aunque los bancos de ahorro y crédito y las corporaciones de crédito han demostrado que la vulnerabilidad es manejable.

“Ustedes son el impulso para que esta gente se gradúe, para que esta gente eleve el nivel de vida, que tengan acceso a bienes y servicios”, dijo.

Este año el congreso abordó retos importantes para las entidades del sector financiero y tenía como objetivo proporcionar a los participantes una visión analítica de los factores que impactan la competitividad del negocio bancario frente a las nuevas normativas, así como los riesgos tecnológicos emergentes.

UN APUNTE

Objetivos

Mora indicó que las microempresas deben ser un objetivo estratégico de los bancos de ahorro y crédito y las corporaciones de crédito pese a que el costo de gestionar desde el punto de vista del crédito esos segmentos vulnerables es mucho más alto, aunque esas entidades de intermediación financiera han demostrado que la vulnerabilidad es manejable.