Opinión

Breve que te quiero breve

<P>Breve que te quiero breve</P>

Canoa, hamaca, aguacate, tiburón y sobre todo huracán, son las 5 palabras más globalizadas del idioma taino, que el español adoptó del mil amores. Antes de Colón, los conquistadores navegaban en embarcaciones, barcazas, balandras, lanchas o botes, en cambio los taínos lo hacían en canoas, palabra que los españoles plagiaron. A nadie en España se le ocurrió crear colchón y cobija al mismo tiempo, hasta que descubrieron la hamaca.

Tiburón, es palabra taína que le cae como anillo al dedo al pez, porque su breve construcción verbal lo retrata en todo su poderío. Y ni hablar del huracán, sonido de sólo 3 sílabas para la devastadora acústica de este fenómeno.

Otras adopciones taínas entrañables: cacao, mazorca, puma, tapir, batata, tabaco, maíz, guacamayo y tomate. El español acogió voces como cóndor, llama, vicuña o ñeque, que es persona fuerte y vigorosa. Catire y güero o güera significan rubio y rubia en lenguas indígenas, ambas adoptadas por el castellano.

¿Cómo decir chicle que no fuera con esta palabra? Goma de mascar es aburrida y larga. En cambio el vocablo chicle es insuperable, siendo una pasta gomosa extraída de la corteza de un árbol que los aztecas mascaban. ¿Cómo decir Chamaco sin usar esta palabra? Y ni hablar del tucán, esa ave de pico inmenso y colorido, magistralmente bautizado por los taínos, cuyo sonido lo describe en toda su belleza.

Sin las más de 20 mil palabras que el español recogió de América, nos quedaríamos mudos. Jamás diríamos papa,  tomate, huacal, guagua o güiro, sabana o ají. El avance arrasó con los taínos, pero su forma de hablar perdurará.

El Nacional

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