Celebración de San Andrés sin pena ni gloria

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Dominicanos olvidan tradición

JOSE ANTONIO TORRES

Joseatorres1960@hotmail.com

La Fiesta de San Andrés Apóstol se lleva a cabo probablemente desde el siglo XVII que es cuando se fecha la fundación de la Hermita en cuyo lugar se erigió en Roma la iglesia donde están no solamente las figuras del apóstol sino también la de una veintena de santos más.

Décadas atrás, en nuestro país niños y adolescentes tenían pendiente dicha celebración, de lo contrario bastaba salir a las calles para que cualquier amiguito se lo recordará con un chorro de agua, una empolvada con talco, ceniza o harina y en el peor de los casos huevos u orina.

Pero como dice la canción “El tiempo lo borra todo”, a lo que podemos agregar que el entretenimiento de los niños y adolescentes ahora es con Smarphone, iPad, que sepultaron las tradiciones paganas.

Andrés fue el primero de los 12 apóstoles en ser llamado por Jesús para acompañarlo. Nació en Betsaida, Galilea, hijo de Jonás y hermano de Simón (Pedro) quien luego se transformaría en el llamado “padre” de la Iglesia.

De seguro que los más viejos recuerdan espisodios de su infancia en los que salir a las calles era un riesgo de retornar al hogar sucio de ceniza, harina o huevo.

Todo se hacia sin el más mínimo interés en dañar al prójimo sino como parte de un ritual en el que participaban todos.

Con el paso de los años las tradiciones de la República Dominicana cada vez más se están perdiendo, nuestra cultura va cambiando y estamos adoptando nuevas costumbres, celebraciones ajenas a nuestra tradición.

Halloween y Thanksgiving, para poner dos ejemplos cercanos a la fecha, son de las cosas que hemos ido introduciendo a nuestras costumbres, pero son tradiciones de otro territorio y cada día más perdemos nuestra identidad como dominicanos.

Los ricos

Aunque ningún texto hace referencia sobre el origen de esta celebración, y aunque algunos la consideraban pagana, se ha demostrado que entre los ricos también se ha celebrado.

Entre la aristocracia solía jugarse con cascarones de huevo de gallina llenos de perfume -agua de colonia- polvos faciales y talcos perfumados.

Hasta las mujeres parcipaban en la celebración.

Una vez se puso de moda el colodion, líquido rojizo que manchaba la ropa de ese color pero que al cabo de un rato la macha desaparecía.