Con uñas y dientes



El ministro de Defensa, teniente general Rubén Darío Paulino Sem, sirvió de guía a una comisión de la Cámara de Diputados en un recorrido de dos días por la zona fronteriza, al término del cual los legisladores comprobaron la situación de precariedad en el control militar fronterizo por la carencia de recursos y equipos.

Los legisladores, miembros de las comisiones de Seguridad y Defensa, Justicia y de Interior y Policía de ese hemiciclo, pudieron constatar que 4,500 soldados son insuficientes para resguardar 391 kilómetros terrestres de frontera abierta, menos aun si carecen de vehículos y pertrechos.
Paulino Sem recorrió junto a los diputados desde Dajabón hasta Guayajayuco, el tramo limítrofe de mayor vulnerabilidad en el trasiego de indocumentados hacia Santiago y la zona norte, por sus muchas vías de comunicación y caminos vecinales.

Las tropas que resguardan la frontera requieren también de mejores condiciones de vida y de trabajo, que incluye su incorporación a proyectos de construcción de viviendas y de promoción agrícola y ganadera que ejecuta el Gobierno en comunidades fronterizas.

A pesar de las precariedades, las patrullas fronterizas han devuelto este año a más de 80 mil indocumentados y decomisado grandes cantidades de marihuana, ajo, cigarrillos y alcohol, aunque otros contrabandos logran pasar por lugares porosos donde los militares carecen de control.

Por el número limitado de efectivos militares, los puestos de chequeo fronterizo han sido instalados en distancia aproximada de 15 kilómetros entre uno y otro, por lo que se requiere un mayor número de patrullas motorizadas, en razón de que no resulta fácil cubrir cada centímetro de una frontera abierta de casi 400 kilómetros lineales.

Ha hecho bien el ministro de Defensa en invitar a diputados titulares y miembros de comisiones a realizar un recorrido por la zona donde se requiere cuidar día y noche la integridad del territorio nacional e imponer estricto control migratorio, así como impedir el paso de contrabando y el trasiego de armas y drogas.

Lo que se pide ahora es que esos legisladores que palparon con propios ojos el drama fronterizo es que sean portadores ante el Congreso de una firme propuesta de incremento de la partida en el Presupuesto General del Estado para 2018 destinada al Ministerio de Defensa para dotar a las tropas que resguardan el territorio fronterizo de mayores equipos y mejores condiciones de vida.