DE SALUD Y OTRAS COSAS



Seguros están…

Pese a los esfuerzos, que los diferentes administradores del Estado dominicano han formulado a partir del año 1961, por consolidar un sistema sanitario que responda a las necesidades de la población, las ideas de “salud para todos en el año 2000” quedaron como una promesa formulada por los ministros de Salud del Mundo reunidos en la ciudad de Alma Ata ex URSS, a la altura del año 1969.

La equidad, universalidad, solidaridad, atención oportuna y de calidad, en el marco de la salud como derecho del pueblo y como deber del Estado de proveerla de forma gratuita, son consignas casi siempre de corte populista, que se quedan en los informes técnicos de los organismos internacionales.

Déjenme comentar dos mitos, que he presenciado durante los años, en los que de una forma u otra me ha tocado participar en la vida sanitaria del país, sea desde la Universidad; a veces como sindicalista y ahora como administrador de servicios desde la atalaya estatal:
1) La medicina preventiva, como educación para la salud y la protección específica (vacunaciones) son acciones de salud para los pobres y propias del tercer mundo.
Falso.-

Estos ejes de atención primaria tienen por filosofía evitar- (más vale un peso de prevención que cien, invertidos en curación)- la enfermedad.

Los países en donde se han disminuido las enfermedades endemo-epidemicas suceptibles de programas, -( que no quiere decir campañas)-, se han logrado con voluntad política, inversión sostenida de recursos y movilizando a las masas populares.

2) Los procesos salud-enfermedad se benefician con buenos hospitales, especialistas de primer nivel y abasto gratuito de medicinas de calidad.
Falso.-

Agua pura, comida y buena nutrición. Empleo, vivienda y educación inclusiva, son pilares de la salud, que no es ausencia de enfermedad.
El drama de salud de los pobres se da en su propia comunidad.
Los niños mueren por diarrea y eso quiere decir agua contaminada.
Ese niño además es desnutrido, pues los alimentos no le llegan, por efecto de la pobreza.

Pero, no hierven el agua por diez minutos, por un fenómeno de exclusión social y cultural.

El embarazo y el parto mal atendidos incrementan la temible mortalidad materna.

Para ese binomio madre niño no se necesita Cedimat, la Plaza de la Salud , Cecanot, etc. – (grandes pasos de avance de la medicina dominicana ).

El pobrecito de la frontera… no llega a la capital…
El peso económico de atender a nuestros vecinos haitianos y el drama de los sectores de menos ingresos amenazados por las ARS…

Cuando observo a los sindicalistas aliarse con los dirigentes de las ARS, oponiéndose a la sana medida de SISALRIL de ampliar la cobertura de servicios, a fin de extenderlas a padres y demás familiares la cobertura, no hago más que asombrarme.

Dos retos tiene el sistema sanitario público: la integración de los servicios IDSS- SNS ( ley 123/15) de forma eficaz y, sumar voluntades a fin de obtener una adecuación moderna de la obsoleta ley 87/01.

El modelo de desarrollo deberá hacer énfasis entonces en: aprovechar de forma eficaz el 4 % del presupuesto aplicado a la educación para cumplir la meta de llevar a cero el analfabetismo.

Adicionar al binomio salud-educación: políticas profundas de empleos (sobre todo el primer empleo); bonos para adquisición de viviendas económicas; saneamiento ambiental con tratamiento de la basura y ofrecer consumo de agua pura… siento que el gobierno va en ese camino.