Dicen mayoría complotados ignoraba matarían  Trujillo



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El Nacional
La mayoría de los participantes en la conspiración contra Rafael Leonidas Trujillo, muerto un día como hoy hace 48 años, ignoraba que la verdadera finalidad de la acción era el magnicidio, y por el contrario creía que el propósito era el secuestro del gobernante para ejecutar un golpe de Estado.

De acuerdo a declaraciones  de los conjurados Huáscar Tejeda Pimentel, Roberto Pastoriza y Luis Salvador Estrella Sadhalá, durante los interrogatorios en la entonces Aviación Militar Dominicana (AMD), el plan original fue variado por Antonio de la Maza Vásquez cuando inició tiroteo contra el carro ocupado por Trujillo, que dio al traste con la trama establecida.

Este plan consistía en secuestrar a Trujillo, no ejecutarlo, para instaurar en el poder al secretario de las Fuerzas Armadas, Juan José Román Fernández (Pupo).

“En cuanto a la realización en sí del complot, el plan original consistía en formar una barrera en la autopista Ciudad Trujillo-Haina, con los automóviles a emplear, para lograr de esta manera que el vehículo en que viajara el generalísimo Trujillo se viese forzado a detenerse, siendo factible entonces el intimidarle a la rendición”, expuso Tejada Pimentel.

Sin embargo, la situación fue otra.  De la Maza Vásquez, que iba en un Chevrolet que era conducido por Imbert Barreras, persiguiendo al carro de Trujillo, disparó produciéndose una balacera en la que cayó el tirano.

Pastoriza, quien dijo que fue contactado por su colega Tejeda Pimentel, también refiere que se contemplaba “las posibilidades de un sorpresivo golpe de Estado”.

Sadhalá dijo que en una de las visitas a su casa,  De la Maza Vásquez  “me dijo que había un plan de apresar al generalísimo Trujillo y dar un golpe de Estado”.

Las declaraciones Tejeda Pimentel, Patoriza y Estrella Sadhalá, quienes fueron fusilados el 18 de septiembre en la Hacienda María por órdenes Ramfis Trujillo, hijo del tirano, aparecen en los interrogatorios practicados en la oficina del jefe del servicio de inteligencia militar AMD, el 6 de septiembre de 1961, tres meses después del magnicidio, y publicados el año pasado en la página Web de la Fiscalía del Distrito Nacional.

La muerte de Trujillo se produjo el 30 de mayo de 1961 en la avenida George Washington cuando se dirigía a su casa en San Cristóbal.

El grupo encabezado por Antonio de la Maza y Juan Tomás Díaz, e integrado por  Luis Manuel Cáceres (Tunti), Huáscar Tejeda, Roberto Pastoriza, Pedro Livio Cedeño y Antonio Imbert Barreras,  alcanzó el vehículo donde viajaba Trujillo y lo tirotearon poniendo fin a la vida del tirano.

Cambió el plan

 Tejeda Pimentel, Pastoriza y Sadhalá dijeron que De la Maza Vásquez cambió el plan original, que era apresar a Trujillo para dar un golpe de Estado.

“En lo que a mi respecta, dijo Tejeda Pimentel en los interrogatorios en la Fuerza Aérea, me produjo un mal efecto la variación dada al plan de secuestro del Jefe, lo cual comenté con mi señora al regreso a mi hogar, cuando le confesé mi participación en la conjura”.

 Tejeda Pimentel declaró que llegó a la conclusión de que “aquella circunstancia que De la Maza lo que buscaba más bien era una venganza personal”.

Pastoriza dice que el plan original consistía en una maniobra de cerco apoyada en el número de los asaltantes y la barrera automovilística.

“En realidad la noche de los hechos no apareció el número necesario de individuos para tal operación y además fuimos en cierto modo traicionados por De la Maza, quien no sólo no hizo las señales luminosas convenidas, sino que abrió fuego de inmediato, dando al trate con todo lo pactado”, expuso.

En tanto, Estrella Sadhalá manifestó que en una de las visitas a su hogar De la Maza “me dijo que había un plan de apresar al generalísimo Trujillo y dar un golpe de Estado, en el cual estaban comprometidos además de él, Juan Tomás Díaz Quezada, Pedro Livio Cedeño Herrera, a quien me significó como ex capitán del Ejército y dos ingeniero (que identifiqué como Huáscar Antonio Tejeda Pimentel y Roberto Rafael Pastoriza Neret”.

“También recuerdo que De la Maza Vásquez me dijo que luego de secuestrado el Jefe, éste sería conducido a la casa de Juan Tomás, donde estaría esperando Pupo Román Fernández”, declaró.

Dijo que en dos ocasiones fue a la casa de Juan Tomás, “más bien a buscar dinero y hablamos del asunto del complot. Juan Tomás insistía en que lo básico era apresar al Jefe, tal y como lo entendíamos los demás”.