“Dimos un ejemplo, ya pacientes saben que agredir un médico tiene consecuencias”

Dr. José Aponte


El doctor José Aponte es callado, y al extremo. Le gusta más observar que activar la lengua. Tiene una inteligencia supina que le viene de su pasado campechano, de la sabia de los árboles y los campesinos que creen más en la forma de la luna que las complicadas tecnologías de este tiempo.

Como gremialista, gerente en salud y ortopeda de años de ejercicio, sabe los hilos que se mueven frente y detrás de los ojos del sistema. Por eso, se mostró como soldado implacable en la lidia y ecuánime en el respeto a las leyes del poder. Cuando un paciente y familiares agredieron al personal de seguridad e hirieron un médico residente, actuó como el Jarvert de Los Miserables, pero se recogió como lo hizo Fouché al mínimo olfato de la neblina cortesana.

El director del Hospital Traumatológico Darío Contreras estuvo al frente de los querellantes contra Smerlin Guerrero Arias y sus familiares (incluyendo una mujer y un menor), que el pasado lunes agredieron al médico del hospital Amín Vargas.

El ortopeda acompañó al galeno al destacamento del Ensanche Ozama a poner la querella, en compañía del residente de cuarto año de ortopedia que había sido agredido. Ha sido, desde el día del incidente violento, un soldado que muestra lo implacable de la espada y la sabiduría del buen guerrero.

El portal www.resumendesalud.net publicó una entrevista sobre lo que implica prisión de dos meses dictada anoche por la Oficina Permanente de Servicios Judiciales del municipio Santo Domingo Este, de cara a que otros pacientes se lo piensen a la hora de alterar el orden de los servicios hospitalarios.

La Oficina Permanente de Servicios Judiciales del municipio Santo Domingo Este dispuso anoche prisión de dos meses para el principal acusado de agresión, mientras que tres de sus familiares deberán acudir a firmar un libro y un menor fue enviado a un tribunal de menores.

Fue un ejemplo

El doctor Aponte entiende que se dio un firme ejemplo al actuar en justicia, porque según dice antes un paciente o familiar agredía un médico y no pasaba nada.

“Se iban para su casa y los médicos o el personal del hospital quedaba con traumas físicos y emocionales”, comentó y asegura que la situación deberá a cambiar a partir de ahora.

“Dimos un ejemplo, ya pacientes saben que agredir un médico tiene sus consecuencias”, dice, con su perenne y lacónico lenguaje.

Valoró el apoyo del director nacional de salud, Chanel Rosa Chupany, quien la misma noche del hecho se presentó en el Darío a “empaparse” de la situación y dispuso el apoyo del departamento jurídico del Servicio Nacional (SNS) para el seguimiento judicial posterior.

Asimismo, aprobó 100 puntos a los actores convergentes en el hospital traumatológico, porque enviaron sus abogados el Colegio Médico Dominicano y la Sociedad Dominicana de Ortopedia y Traumatología para sumarse a los del Darío y el SNS en el seguimiento en justicia.

“Pacientes deben respetar como los médicos respetan los pacientes”, expresó.

La agresión sucedió el pasado lunes. Según informaciones del hospital, se generó una trifulca cuando personal de seguridad recordaba la hora de salida de las visitas, lo que provocó que el paciente y familiares iniciaron el incidente en el que resultó herido el doctor Vargas.