El desconocido Alexis Gómez Rosa



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Recientemente murió Alexis Gómez Rosa, poeta reconocido de la generación de la Post Guerra, que mantuvo con las posteriores y parte a la que perteneció una relación de respeto y camaradería en el orden de, entre otras circunstancias, la poesía y la vida.

Enumerar otras es inútil, basta con la ponderación al hombre y al poeta, que es lo que pertenece al futuro inmediato.

El hombre ya no está, queda el poeta, su desvelo por la palabra siempre estarán en la memoria de este país y creciendo en Latinoamérica y en el Caribe.

Gómez Rosa es el ejemplo de cuando un ser humano decide ser integro en cualquier cosa que se proponga. Para muestra basta un botón, su labor de poeta y el vivir.

Cuando no se es amigo como otros, destacar rasgos de la personalidad y el buen o mal vivir del que ya no está porque se fue de “viaje”, es un tanto arriesgado, puesto que el que lo trató o fue su amigo, su rival, cuando lea o les digan que alguien escribió tal o cual evocación, le hará recordar que, además que no ha dicho nada (por la razón que sea), lo que el otro dice, lo que se está diciendo, no es cierto, o exagera, lo victimiza. Es decir, que lo que lea u oiga le hará recordar el trato con Alexis.

Nadie dice que Gómez Rosa no fue un buen poeta, uno de los mejores de su generación y aun no lo diga, el tiempo dirá, aunque no se comparta su estética creativa. Gómez Rosa llevó a su máxima búsqueda la poesía dominicana, su influencia crece, en lo concerniente a sus temas y como trabajaba el poema verso a verso hasta conseguir el poema en su ingeniosidad.

Inigualable para cualquier poeta dominicano hasta el presente, pues el de él se acabó, pero comienza su “crecimiento” ante los lectores. Lo pongo en comillas porque con la eternidad y lectores del futuro inmediato nadie está seguro y más en literatura; pero tiene, tuvo el reconocimiento de sus contemporáneos poetas, críticos y los amantes de la poesía como lo entiende cada quien.

Fue poeta, sigue siendo poeta y ya eso es una gran cosa para la sociedad dominicana, que no importa que no lo reconocieran como lo entendió el propio poeta, pero en el fondo, aunque nadie tenga razón (tener razón no sirve para nada) tiene un voto de confianza ganado en buena lid en los años más productivos de su vida.

Murió en el mes de noviembre. ¿Cualquier otro mes hubiese sido lo mismo? pues sí. Fue como murió, que cuenta. En la antigüedad como se moría significaba honor, ahora vergüenza; pero, ¡qué se le va hacer! Como dice un poeta, morir solo le sucede a la gente, pero no todo el que dice que es gente lo es, pero para mí cómo muere cualquier ser humano es valioso.

En el caso de Gómez Rosa está ahí para evitar otras muertes parecidas, en lo que llega que nos volvamos más gentes como sociedad y servicios, pero en el fondo, sé que es hablar por hablar.

Tal vez dijo: (a veces pensamos que todos conocen nuestra labor) “¡Soy el poeta Gómez Rosa!”, o el que lo acompañaba, ante la negativa que todos sus dolientes saben, camino a los multicentros de salud… pero eso es harina de otro costal, murió el poeta, de los buenos, llamado Alexis Gómez Rosa, el cual ha dejado una obra significativa en poesía y eso no es cualquier cosa.

Proporcionará a sus lectores, amantes o no de la poesía, un lado cada día más claro de un género que nos hace ser mejor ser humano, porque nos dice, nos habla en una lengua de la que, sin ella, valemos menos que la mitad, para no decir que nada, en nuestras vidas material y espiritual.

Un poeta no tiene paz a su resto, un poeta le devuelve a la tierra lo que la tierra le dio.

Alexis fue reconocido por contemporáneos poetas, críticos y los amantes de la poesía.

Gómez Rosa se preocupó por dar más de lo que podía dar, tanto en el trato personal como cuando hablaba de sus amadas, la poesía y la vida, conociéndola como la conoció, en la escritura, en la lectura sistemática y evocativa.

El lector de poesía tendrá una ventaja a la hora de la comunicación trascendente con sus obras, y es que será un triálogo: el lector, el poeta y el mundo.

Gracias por existir, poeta Alexis Gómez Rosa, independientemente de todas las contradicciones en vida que tuviste contigo mismo y con el pequeño mundo de la literatura de esta media isla, llamada República Dominicana.

El autor es escritor.