El escándalo Irán en la era de Reagan



El jueves 19 de julio de 1979, los combatientes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) entran victoriosos a Managua, capital de Nicaragua, e instauraron la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional conformada por cinco miembros y presidida por Daniel Ortega Saavedra.
Los otros miembros fueron Sergio Ramírez, Moisés Hassan, Alfonso Robelo Callejas y Violeta Barrios de Chamorro.

Nicaragua había sido gobernada desde 1937 por la familia Somoza. El primero de la dinastía en ejercer el poder fue Anastasio Somoza García, quien el 21 de septiembre de 1956 sufrió un atentado a manos del poeta Rigoberto López Pérez y murió días después debido a una mala práctica médica. Le sustituye su hijo

Luis Somoza Debayle que fallece de un ataque al corazón el 13 de abril de 1967. Asume el poder su hermano menor Anastasio Somoza Debayle (Tachito).

Los Somoza usaron el poder para convertirse en una de las familias más ricas del continente Americano, con un patrimonio estimado entre los mil y cinco mil millones de dólares.

El sandinismo conformó un gobierno de un amplio espectro ideológico en donde había socialdemócratas, socialistas, marxista-leninista y la presencia de importantes figuras de la teología de la liberación encabezados por los hermanos sacerdotes Ernesto y Fernando Cardenal.

El Nuevo régimen introdujo reformas políticas, sociales, económicas y se propuso dar respuesta a los problemas de salud, educación y el reparto de la tierra.

Estado Unidos era gobernado por el entonces presidente republicano, Ronald Reagan, quien bajo el argumento de que el gobierno sandinista se proponía exportar la revolución marxista a toda América Central, inició acciones destinadas a apartarlo del poder.

En el 1981

Washington autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a invertir una alta suma de dinero para crear la Contra, una fuerza paramilitar de opositores que se componía básicamente de antiguos miembros de la Guardia Nacional de la dictadura de Somoza, derrocada por los sandinistas, y por antiguos aliados y militantes del FSLN, como Edén Pastora, mejor conocido como el Comandante Cero.

A mediado de los años 80, los guerrilleros de la Contra habían establecido un campo de entrenamiento cerca de las fronteras nicaragüense con el propósito de bloquear el flujo de armas desde Nicaragua a los insurgentes salvadoreños de izquierda.

Fue de esa manera que miembros del Consejo de Seguridad Nacional, organismo asesor de la Casa Blanca encabezado por el teniente coronel Oliver North, montó una operación para obtener financiación secreta de fuentes privadas norteamericanas.

Varios de estos funcionarios se involucraron en un plan secreto para vender misiles a Irán y con las ganancias de esas ventas financiar las acciones bélicas y terroristas de la Contra, con esta operación también se negoció la liberación de siete ciudadanos estadounidenses que fueron raptados por musulmanes pro iraníes en el Líbano, aunque estos norteamericanos no fueron liberados durante las transacciones.

El 5 de octubre de 1986, el avión de carga Fairchild C-123, matrícula N4410F fue derribado sobre la selva nicaragüense por efectivos militares de ese país, tres de sus cuatro tripulantes mueren. El piloto, Eugene Hasenfus, logra lanzarse en paracaídas y salvar su vida. Capturado por los sandinistas, reveló que el avión formaba parte de una operación de suministro de armas a la Contra dirigida por los Estados Unidos.

El presidente Reagan afirmó que su gobierno no tuvo que ver con el avión derribado; pero el escándalo que generó la información suministrada por el piloto, provocó que un comité del Congreso y una Comisión Presidencial pusieran en marcha una investigación que terminó en la acusación y posterior condenas de varios funcionarios por distintos delitos.

Entre los condenados estuvieron el teniente coronel Oliver Laurence North y el Almirante John Poindexter.

El autor es periodista, escritor e ingeniero.