Aguatero

Rosario Ramírez empuja esta mañana su carretilla con un tanque plástico vacío por la calle Rafael Atoa, en Borojol, hacia la calle José de Jesús Ravelo, donde de una llave salen chorritos de agua, con la esperanza de llenar el recipiente y luego ofertarla en venta a dominicilio a los residentes de Villa Francisca. La CAASD estimó en 80 millones de galones el déficit diario de agua en la capital a causa de la sequía.

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