FUTBOL SOLO FUTBOL



Cuanta sabiduría y vigencia cobran las letras de la Canción de Otoño en Primavera escritas por el célebre nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento, mundialmente conocido como Rubén Darío (1867-1916).

“Juventud, divino tesoro! Ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar no lloro y, a veces lloro sin querer.”

Poética definición del tiempo pasado.

Presiento que las nuevas generaciones poco conocen acerca de uno de los representantes más genuinos del modernismo literario pero, nosotros, los mayorcitos sí y por eso lo citamos.

¿En razón de qué?

Bien, se lo diré.

Sucede y viene a ser que el próximo domingo 14 de diciembre (en poco más de diez días) se celebrarán las elecciones en la Federación Dominicana de Fútbol -Fedofútbol-.

A pesar de que la única vez que votamos fue en una elección de la Asociación de Cronistas Deportivos -ACD- pensamos que todo proceso electoral representa la forma legal y pacífica para disputar una determinada posición en una organización democrática.

Interpretamos que las elecciones son un instrumento que sirven para elegir a los gobernantes de cualquier índole. Esta es una de las características de las sociedades democráticas.

El acto de emitir el voto es una condición indispensable para que se cumplan los preceptos democráticos.

Pues bien, para que los votantes (y la sociedad) puedan elegir a consciencia, deberían evaluar y sopesar las virtudes de los programas de acción de los postulantes que ejecutarán cuando asuman el poder. Estimamos que la propuesta programática de los candidatos tendría que ser conocida, al menos, por la familia del fútbol.

Y, es ahí donde entra lo de Viejo Iluso.

Sí. Es ahí donde, sin titubeo alguno me tildaron de Viejo Iluso. No les miento. Así es como me llamaron cuando -ingenuamente- le pregunté a un grupo de jóvenes dirigentes de nuestro fútbol los puntos más sobresalientes del programa de los aspirantes a dirigir Fedofútbol.

-No. No Don Jorge, usted esta pasa’o.

-Eso era antes.

-Ahora no es así. Ahora, las cosas funcionan de otra manera.

Ya a la gente (dirigentes) no le interesa que le enseñen a pescar. La gente quiere el pescado entero y además de eso, que se lo lleven a la misma puerta de su casa.

Confesado y escrito esto, apreciaría que, alguien más relacionado a los aconteceres del fútbol nacional que nosotros, nos diga acerca de los planes a corto, mediano y largo plazo que ejecutarán las autoridades que dirigirán nuestro fútbol en el próximo período.

Doy por buena y valida la definición de VIEJO ILUSO y hasta creo que me queda bien. Como soy coherente, sigo con mi ingenuidad y pienso que – tal vez – al Comité Olímpico Dominicano como también al Ministerio de Deportes le podría interesar conocer “algo” de los programas que desarrollarán la autoridades de nuestro fútbol a partir de las elecciones.

Mientras esperamos los acontecimientos, seguiremos siendo un VIEJO ILUSO, enamorado del fútbol.