Inicio de Semana Santa

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La Iglesia celebra hoy el Domingo de Ramos, inicio de Semana Santa, durante la cual se producen grandes desplazamientos hacia lugares de playa y montaña y solo una minoría se acoge al recogimiento o visita templos religiosos, a pesar de que de los siete días de conmemoración solo se festejan el de hoy y el Domingo de Resurrección.

Los cristianos festejan la llegada de Jesús a Jerusalén sentado sobre un burro, “había mucha gente que tendía sus mantos sobre el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las esparcían. Tanto la gente que iba delante de él como la que iba detrás, gritaba: Hosanna al Hijo de David”. (Mateo 21-7-9).

Lo que debería ser un aleccionador tiempo de reflexión ciudadana o de consolidación de fe religiosa, ha devenido con los años en el más extenso e intenso periodo de vacaciones o de jolgorio, cuando mucha gente libera pasiones paganas asociadas a la violencia y el desenfreno.

El Centro de Operaciones de Emergencias, Ministerio de Obras Públicas, Defensa Civil y la Policía se preparan para emprender la difícil misión de reducir al mínimo la ocurrencia de accidentes que causan muertos y heridos, especialmente los que se escenifican en las carreteras por imprudencia de conductores de vehículos.

La prohibición a las venta de bebidas alcohólicas durante el Viernes Santo se recibe como una medida oportuna y previsora, aunque de difícil cumplimiento porque la demanda de ron y cerveza sería tan intensa que superaría los controles de ley seca.

Los días de Semana Santa deberían aprovecharse o disfrutarse en el amplio marco del comedimiento, sensatez, familiaridad, cordura y respeto al derecho ajeno y a la ley, la mejor manera de evitar que la desgracia o el contratiempo se aniden en los hogares.

A la feligresía le asiste derecho de conmemorar o celebrar en completa paz la pasión, muerte y resurrección del Mesías, por lo que Policía y Fiscalía tienen la obligación de preservar el orden en cualquier punto de la nación donde la gente se congregue para resaltar hecho tan especial.

Los votos son para que en este Domingo de Ramos y por siempre, el Altísimo derrame sus bendiciones sobre el pueblo dominicano y para que durante Semana Santa la gente muestre cordura, consideración y respeto, de forma que la familia no resulte abatida por ningún suceso luctuoso.