Jornada escolar extendida

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Un informe de monitoreo de Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (Idec) arroja que la jornada escolar extendida aún no muestra avance significativo de aprendizaje en los estudiantes, lo que no quiere decir que esa iniciativa se constituya en un temprano fracaso.

Lo que revela ese estudio es que para aprovechar la tanda extendida se requiere rediseñar un nuevo modelo de educación para ejecutar proyectos que impacten en el contenido de las asignaturas y en la capacitación de los profesores.

La extensión del horario escolar en escuelas públicas ha sido presentada como un gran aporte al presupuesto familiar, en razón de que el Estado provee a los estudiantes de desayuno, merienda y almuerzo, además de liberar de compromiso a padres y tutores para que puedan participar en el mercado laboral.

La importancia del referido informe radica en la advertencia que se formula a las autoridades en torno al poco avance que refleja ese modelo en el aprendizaje del estudiante, lo que obliga a repensarlo para garantizar el aprovechamiento de cada minuto de la jornada extendida.

Como prueba de que la iniciativa no ha incidido en la calidad de la enseñanza ni en el aprendizaje, se señalan los bajos resultados que obtuvieron estudiantes del tercer grado de primaria en reciente evaluación, lo que se atribuye a que se ha pretendido rellenar el tiempo en las escuelas con actividades intrascendentes.

Como lado positivo se resalta el aumento de la cobertura de la jornada escolar extendida, así como la del sector público en primaria y secundaria, en primera infancia y en nivel inicial, lo que significa una mayor presencia en las aulas de alumnos de educación básica y preuniversitaria.

Es conveniente precisar que el informe de referencia no establece que el sistema de tanda extendida ha fracasado, sino que requiere ser fortalecido a través del rediseño de un nuevo modelo de educación que impacte sobre la calidad de la asignatura, la mejoría docente y el mejor aprovechamiento del tiempo.

El ministro Andrés Navarro ha señalado que su gestión apuesta a gestionar con mayor eficiencia y transparencia los 153 mil millones de pesos consignados al sistema básico y preuniversitario de enseñanza, por lo que hasta que ese propósito se cristalice plenamente, no debe proponerse aumento sobre el 4% del PIB, asignado a la educación, sino arroparse hasta donde alcance la sábana.