La torre de Belém saca a la calle sus 500 años de historia



Lisboa, 30 de Enero EFE.- La Torre de Belém, uno de los monumentos más emblemáticos de Portugal, cumple 500 años como símbolo del país y de su especial relación con el Océano Atlántico, y lo celebra durante todo 2015 con numerosas actividades que buscan implicar a los lisboetas. Son actividades que se han programado con el objetivo “de no llegar solo al público que visita la Torre”, explicó a Efe Isabel Cruz Almeida, conservadora del monumento. “La Torre es pequeña, es muy violento tener tantos visitantes, y no podemos modificar su arquitectura.

Es una situación que nos preocupa”, recordó Almeida respecto a las más de 600.000 personas que entraron el año pasado en el histórico monumento, inscrito en el Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1983. Por esa razón, las actividades conmemorativas más multitudinarias serán en plena calle, tanto en la ribera del Tajo y en los alrededores de la Torre, como en otras partes de la ciudad de Lisboa. La más destacada será una exposición con la que se pretende realizar un recorrido gráfico por los quinientos años de historia de la Torre, explicó Almeida, y que se podrá ver en el paseo de la orilla del río a la altura del barrio de Belém.

“No es una cosa de este siglo que la Torre represente a Portugal, ya ha sido un símbolo muy importante en siglos anteriores”, con la diferencia de que ahora lo hace como monumento y en el pasado lo hizo como fortaleza o como prisión, añadió.

Es un ejemplo del arte manuelino del siglo XVI, que refleja la grandiosidad de la época en la que los portugueses fueron una de las grandes potencias comerciales y marítimas de Europa. De hecho, Cruz Almeida señaló que la artillería de la Torre, similar a la de las naves de la época, contribuyó durante siglos a la paz en la capital portuguesa, evitando asaltos y actos de pillaje en los barcos que llegaban desde las colonias.

La construcción de la Torre comenzó entre 1514 y 1515 para proteger a la ciudad de Lisboa, y desde entonces es uno de los edificios más emblemáticos de Portugal por estar, como lo estuvo el país especialmente en la era de los descubrimientos, vinculado al mar, y a la salida y llegada de barcos. Precisamente por esa razón, para Cruz Almeida, el monumento no representa solo a Portugal sino a toda la comunidad lusófona. “Para personas de los lugares más lejanos del mundo, la Torre tiene un significado enorme”, recordó, puesto que “une” a todos los pueblos que tienen en común el portugués. Además de la exposición fotográfica, los alrededores del monumento serán el escenario el próximo verano de varios conciertos y espectáculos de luces y agua, coincidiendo con las fiestas de Lisboa.

En su interior, la Torre celebrará su aniversario con una proyección multimedia de animación en varias lenguas, actividades educativas y conciertos de cámara. Además, se inaugurará otra exposición más extensa sobre la Torre en el cercano Monasterio de los Jerónimos, y se realizará un congreso en el Centro Cultural de Belém, así como varios ciclos de conferencias. Uno de esos ciclos, ya celebrado, se centró en la historia del rinoceronte, animal nunca antes visto en Europa que recibió como presente desde la antigua colonia lusa de Goa (India) el rey Manuel I en 1515 y que causó tal impacto que se le dedicó una de las esculturas ornamentales más famosas de la Torre de Belém. EFE