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Librarse de la pobreza

Librarse de la pobreza

El presidente chino, Xi Jinping, en su libro “Liberarse de la pobreza” dice que librarse de esa penuria es una tarea larga y ardua.

La primera tarea que les pongo a mis estudiantes de la UASD es que definan y relacionen entre sí, los conceptos de felicidad, enfermedad, pobreza, salud y Estado como forma de gobierno. Les pido, además, que lo relacionen con la materia recibida, sea epidemiologia o la promoción de la salud.

Lo que básicamente busco es irle quitando de la cabeza lo que entienden por salud, que casi siempre lo ven más como una enfermedad, porque solo aprecian esta con los hospitales, médicos, laboratorios, medicamentos, clínicas, enfermeras, etc., y como fin último, con ellos, es hacerles ver que la salud es algo más, como he sostenido en nuestra columna por 36 años y que la pobreza es sinónimo de enfermedad en las personas, familias y comunidades, asegurándoles, finalmente, que los gobiernos (Responsables de la salud colectiva) cuando son pobres, como el nuestro, no pueden garantizar una buena atención en salud.

República Dominicana invierte menos del 2% del presupuesto en salud, con esos recursos no puede garantizar una adecuada atención en salud, y por si fuese poco se nos agregan aproximadamente un millón y medio de haitianos, los que poseen una mayor carga histórica de pobreza.

También les explico, a mis estudiantes, que países que invierten más, y al mismo tiempo tienen sistemas organizados de salud, poseen, como es lógico suponer, mejores estándares sanitarios, tres ejemplos: Costa Rica 5,6%, Cuba 9,0% y Canadá el 11% de sus presupuestos, respectivamente. Lo de Costa Rica es tan sorprendente que tiene en un mismo edificio el Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud, trabajando coordinadamente las acciones preventivas, de promoción y la atención que ofrecen los centros públicos de salud.

Los canadienses no se queda atrás, pues ciertamente tienen un efectivo Sistema de Seguridad Social, que con frecuencia reciben grupos de estadounidenses que prefieren atenderse allí sus trastornos de salud.

A propósito de salud y pobreza, tome prestado el libro de conferencias del presidente chino Xi Jinping “Librarse de la pobreza” que en su página 8 dice “La lucha contra la pobreza es una tarea larga y ardua y requiere un cambio de actitud desterrando de nuestras mentes la “Mentalidad de pobre”, en la 9 expresa que “Hay que romper el círculo vicioso de pobreza -condiciones insalubres- Enfermedades- Pobreza”.

Muchos dominicanos poseemos esa “Mentalidad del Pobre”, como también se comportan autoridades sanitarias que no buscan innovar, sino simplemente hacer “lo comido por lo servido”.

Pero lo que más debe gustarle al gobierno del presidente Abinader, que junto a las honestas y valientes figuras del Ministerio Público, Miriam Germán Brito, Rafael Camacho, Yeni Berenice y las decenas de fiscales adjuntos y personal administrativo de la Procuraduría General de la República que los asisten, llevan una decidida y riesgosa cruzada contra la corrupción, está en las páginas 31, 44 y 45: “Nuestro objetivo no es solo desarrollar la economía, sino también tener un gobierno limpio y ordenado”, “Aquellos que se convierten en funcionarios y utilizan su poder para obtener ganancias personales se arriesgan a una vida llena de pesar”, y finalmente: “La caída si no logran comportarse con precaución en su vida privada, si no permanecen vigilantes contra ofrecimientos ilícitos o si corren el riesgo de implicarse en actividades ilegales con la esperanza de que no los descubrirán”.

Los chinos son intransigentes con los corruptos y a los que se les demuestra, en juicios donde participan los miembros de las comunidades afectadas son sentenciados a muerte.

Nosotros no abogamos en nuestro país por la pena de muerte, tampoco soñamos con que para el desarrollo de comunidades empobrecidas el Partido Revolucionario Moderno envíe sus mejores cuadros, eso es una utopía, pero sí que se establezcan medidas que apunten a mantener la transparencia, y que no escuchemos pronunciamientos como los de monseñor Ozoria en la pasada misa por la virgen de “Las Mercedes”: “Aseguró ese viernes que el mal uso de los fondos públicos lleva a la familia a la esclavitud de la miseria, por lo que abogó porque se le dé un buen uso.

Monseñor Ozoria dijo que los problemas de la humanidad son productos del egoísmo por acaparar bienes para sí mismo, sin tomar en cuenta el amor a los demás. Eso, en otras palabras, es lo que dice el presidente chino Xi Jinping como estrategia para librarse de la pobreza, y no podemos acusar a nuestro Arzobispo, de comunista.
El autor es médico epidemiólogo.

Por: José Díaz
asesaijd@gmail.com

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