Más claro ni el agua

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El Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó el informe sobre el desempeño de la economía dominicana realizado por una misión de ese organismo que visito el país a principio de 2018, en el que se vaticina que el Producto Interno Bruto (PIB) de República Dominicana crecerá este año en 5.8%.

Ese nivel de incremento es atribuido por el FMI a un mayor crecimiento del crédito y a condiciones externas más favorables, así como a que el empleo y los salarios reales continúan recuperándose, que la tasa de desempleo descendió a 5.1 por ciento, muy cerca de su mínimo histórico, y pronostica que la economía mantendrá la inflación en el rango meta del Banco Central.

Se trata de un informe laudatorio que pronostica que la economía mantendría una evolución positiva alrededor de su potencial en 2018 (5.5% y en 2019, (5.0%), aunque también se advierte al Gobierno y autoridades monetarias sobre persistentes riesgos en torno a esas perspectivas económicas.

Esos riesgos se derivan “de precios mundiales del petróleo más altos, condiciones financieras en el mundo más restrictivas de lo previsto y una demanda externa más débil de lo esperado”, cuyos efectos comienzan a surtir efectos en el ensamblaje de las cuentas nacionales.

Turismo, remesas familiares e inversión extranjera se mantienen como los mayores aportantes al PIB, lo que ha permitido un incremento en las reservas internacionales del Banco Central, que tiene disponibilidad para solventar más de cuatro meses de importaciones.

Aunque el FMI reconoce que se mantienen vigentes programas de reformas, ha advertido que “existen aún vulnerabilidades estructurales que limitan la capacidad de las políticas económicas de absorber choques y aumentan la vulnerabilidad ante estos riesgos externos.”

Queda claro que Gobierno ni autoridades monetarias pueden ni deben dormirse sobre tan endebles laureles y, por el contrario, mantenerse vigilantes en torno a lo que ocurre con los precios del petróleo, la demanda externa restrictiva y condiciones financieras más restrictivas.

El FMI advierte que “el principal desafío de cara al futuro es acelerar las reformas a fin de crear resiliencia contra estos riesgos, elevar el crecimiento potencial y reducir aún más la pobreza y la desigualdad”, además de señalar que las medidas oficiales para fortalecer la administración tributaria y aduanera resultan insuficientes para revertir la dinámica alcista de la deuda y de los precios del petróleo. Más claro, ni el agua.