Mujeres indígenas de siete regiones del mundo reclaman en Perú fin de discriminación



 

 

 

LIMA,  (AFP) – Mujeres indígenas de siete regiones del mundo, reunidas en Lima, denunciaron este miércoles ser las personas más vulnerables del planeta, víctimas de discriminación, no sólo por su género sino por ser indígenas, y reclamaron mayor protagonismo en la toma de decisiones de los gobiernos.

Lideresas indígenas de Africa, el Artico, Asia, Latinoamérica, Norteamérica, el Pacífico y Rusia afirmaron que padecen los más altos índices de pobreza y de estar sometidas a una permanente exclusión, en peligro constante de ser víctimas de múltiples formas de violencia, incluida la sexual.

En rueda de prensa alertaron, además, del peligro del cambio climático que afecta a los bosques que constituyen sus hogares, pese a que no son responsables de la emisión de gases de efecto invernadero.

Durante tres días las mujeres intercambiaron experiencias en la Conferencia Global de Mujeres Indígenas, destinada a elaborar una declaración política que será presentada en la Conferencia Mundial sobre Pueblos Indígenas convocada por las Naciones Unidas para el próximo año en Nueva York.

El cónclave denominado “Avances y Desafíos frente al Futuro que Queremos” busca crear un espacio estratégico, que les permita consensuar un posicionamiento político como movimiento mundial.

“Hay una situación de racismo estructural y patriarcado que hace difícil la participación en asuntos políticos a las indígenas”, observó la chilena Fabiana del Popolo, especialista en temas de población de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

Remarcó que “la violencia de género es muy alta contra las indígenas, sobre todo en América Latina, donde la mayor prevalencia está en Ecuador y Perú”.

Se estima que en Latinoamérica y el Caribe existen 50 millones de indígenas, la mitad mujeres, cifra que representa el 10% de la población total.

La nicaragüense Myrna Cunningham, integrante del Foro permanente para asuntos Indígenas de la ONU, anotó que “durante décadas las políticas gubernamentales no han podido remediar los problemas de las mujeres indígenas y que, peor aún, las leyes modernas las han despojado del derecho a controlar sus propios terrenos y recursos”.

“En ciertos países la presión de las industrias extractivas nos ha obligado a desplazarnos y migrar a las urbes, donde enfrentamos más agresiones”, subrayó.

A modo de ejemplo, Agnes Leina, de Kenia, refirió que en el norte de Africa están siendo empujadas y sacadas de sus territorios por grandes empresas que han descubierto vetas de oro. “Ingresan sin tener el consentimiento informado previo”, se quejó.

La canadiense Ruth Massie, Gran Jefa del Consejo de Naciones del Yukón, se refirió al impacto del cambio climático en su región.

“La capa de hielo cercana al círculo polar ártico es cada vez más delgada, eso afecta a los animales que han cambiado sus patrones de migración, el agua de los ríos está contaminada y ahuyenta a los peces: los perjudicados somos nosotros que vivimos de la caza y la pesca”, denunció.

Frente a estos problemas, Vicky Tauli-Corpuz, de Filipinas, dijo que las mujeres indígenas son “fuertes para cambiar las cosas y mejorarlas”.

“Nuestro objetivo es reclamar mayor protagonismo de las mujeres en los niveles de toma de decisiones”, afirmó y llamó a los gobiernos a destinar fondos para atender las necesidades específicas de las mujeres indígenas, sobre todo en salud y educación.

La conferencia fue organizada por el Foro Internacional de Mujeres Indígenas, el Pacto de Pueblos Indígenas de Asia, la Organización Indígena de Africa y el Centro de Culturas Indígenas de Perú, Chirapaq.