Pro Consumidor dice salami fabrican en RD tiene bajos niveles de proteína

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PRO CONSUMIDOR, mediante análisis realizados en dos laboratorios a muestras de diferentes tipos de salami que se fabrican en el país, comprobó que en el 97% de las muestras tomadas, el contenido de proteína estaba por debajo del límite establecido que es un mínimo de un 16%,por lo que los consumidores están adquiriendo un producto que no aporta el nivel proteico que se presume.

En rueda de Prensa en la sede de Pro Consumidor, la directora ejecutiva, licenciada Altagracia Paulino, reveló en compañía de  los técnicos Rita González y José del Carmen Valenzuela, que un 15% de las muestras analizadas al salami presentó coliformes fecales, con lo cual se incumple con lo dispuesto en la norma dominicana de salami que establece que este microorganismo debe estar ausente en este embutido y cualquier alimento, ya que representa un riesgo grave para la salud de los consumidores.

Dijo que  la investigación reveló que un 12 % de las muestras presentan alto contenido de levaduras;  y en cuanto al uso del nitrito de sodio, se encontró que el 51%  de las muestras presentaron resultados por encima del   límite permitido en el “Reglamento No. 329-11 de Inspección Sanitaria de la Carne y Productos Cárnicos en la República Dominicana”, el cual no debe exceder el valor de 200mg/kg, lo que implica un alto riesgo para la SALUD DE LOS CONSUMIDORES.

Abogó porque en el país se regule la venta de nitrito y nitrato, dos componentes químicos que podrían generar cáncer, los cuales fueron encontrados por encima del nivel que debe prevalecer en el salami, lo que implica un riesgo para la salud de los consumidores dominicanos.

Etiquetado

En cuanto al Etiquetado y Rotulado de Productos Pre empacados (NORDOM-53), las muestras evaluadas presentaron los siguientes resultados:

El 83% no tienen el número de lote, el 61% no declaran el peso del producto, el 20% presentaban el número de registro sanitario, pero de éstos, el 91% estaban vencidos al momento del muestreo, el 76%de las etiquetas de los productos tenían el número de registro industrial y el 69% de las etiquetas revisadas no tenían la fecha de vencimiento del producto,

Se comprobó que el 91% de las etiquetas presentaban la declaración de los ingredientes, en el 80% de los productos no  se declara el uso de la carne de pollo mecánicamente deshuesada (MDM), el 95% de los productos no cumple con el etiquetado nutricional.

Las muestras presentaban contenido de humedad por encima de lo establecido en este tipo de producto (48% máximo); esta condición podría afectar adversamente la  calidad del producto.  

Las muestras analizadas correspondieron a veintidós (22) embutidoras, localizadas en diferentes puntos del país. En el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, el muestreo fue realizado por técnicos del Departamento de Inspección y Vigilancia de PRO CONSUMIDOR y técnicos de la División de Evaluación de la Conformidad de la DIGENOR; en las provincias de Santiago de los Caballeros, Duarte, Barahona y San Pedro de Macorís, por los encargados de las oficinas regionales de PRO CONSUMIDOR, previa sesión de capacitación.

Las muestras fueron analizadas en el Laboratorio de Control de Calidad del Instituto de Innovación y Biotecnología Industrial (IIBI)  y el Laboratorio Veterinario Central (LAVECEN). 

La investigación se realizó luego que a  finales del año 2011, en PRO CONSUMIDOR se recibieron denuncias referentes a la calidad e inocuidad de los embutidos, así como sobre irregularidades en la declaración de los ingredientes utilizados en la fabricación de los mismos.

Fundamentado en las denuncias,  en enero de 2012  fue necesario realizar un muestreo en el mercado nacional para evaluar las características  fisicoquímicas y microbiológicas más críticas, el NO CUMPLIMIENTO de las especificaciones establecidas para éstas, pudiera impactar adversamente la salud de los consumidores.

Dentro de los embutidos, se escogió el SALAMI para ser analizado debido a que es uno de los productos de la canasta básica familiar  de mayor consumo en el país, sobre todo  por las clases vulnerables.

En la República Dominicana, actualmente se produce de manera artesanal y sin control,  un considerable número de  salami y otros embutidos, que se comercializan sin que estos productos presenten el nombre del fabricante, marca, cuenten con registro sanitario e industrial, además de ser procesados sin cumplir con las regulaciones sanitarias, de calidad e inocuidad requeridas.

El muestreo se realizó en supermercados, colmados y mercados de las localidades mencionadas.

Las muestras fueron tomadas aleatoriamente; de una (1) a dos (2) marcas por cada embutidora seleccionada, así como 6 muestras por cada marca, siendo el total de productos o muestras doscientas cincuenta y ocho (258) unidades.

PRO CONSUMIDOR socializó los resultados de análisis reportados por los citados laboratorios con los organismos involucrados con el tema en cuestión y  con los representantes de las embutidoras, a fin de que éstos los conocieran y elaboraran un plan de acción para tomar los correctivos correspondientes en cada sector. Los representantes de las embutidoras convocadas se comprometieron a tomar las acciones correctivas en cada caso.

La entidad dijo que mantendrá las actividades de Vigilancia y Seguimiento, realizando  muestreos periódicos, a fin de verificar que las no conformidades encontradas hayan sido eliminadas; los demás organismos reguladores deberán implementar las medidas regulatorias correspondientes.

Las no conformidades antes indicadas, además de violar lo establecido en la normativa dominicana de etiquetado, representan un incumplimiento a lo establecido en el Artículo 84 de la Ley General de Protección de los Derechos del Consumidor o Usuario No. 358-05, referente a “que todo proveedor de bienes y/o servicios está obligado a proporcionar al consumidor o usuario en la etiqueta o soporte similar, una información, por lo menos, en idioma español, clara, veraz, oportuna y suficiente sobre los bienes y servicios que oferta y comercializa, a fin de resguardar la salud y seguridad de éste último, así como sus intereses económicos, de modo tal que pueda efectuar una adecuada y razonada elección”.