DUBAI, (AFP).- Qatar ha empezado a mostrar sus cartas para ser sede del Mundial-2022 de fútbol: apostar por las nuevas tecnologías y construir estadios con sistemas de climatización, para vencer el fuerte calor del desierto del Golfo Pérsico, uno de sus problemas de cara a ser elegido.
Mohammad Ben Hamad Al Khalifa, hijo del emir del pequeño país asiático, aseguró este jueves en una reunión deportiva en Dubai que su país sigue centrado en el objetivo de ser el primer árabe en acoger el Mundial, a pesar de que en el verano (boreal) pueden superarse los 45 grados centígrados.
«Vamos a construir estadios en los que la temperatura no supera los 27 grados centígrados.