Opinión

Sangre nueva en el ajedrez

Sangre nueva en el ajedrez

Mi primera posición jerárquica dentro de la estructura del ajedrez dominicano fue la de presidir el único club de la época (1960): el “Club de Ajedrez Presidente Trujillo”.

Tras el ajusticiamiento del tirano la noche histórica del 30 de mayo de 1961, los cambios trajeron un nuevo nombre para el club, propuesto por este servidor: “Club de Ajedrez Licenciado Salvador Aristy”, en honor de un distinguido jurista, magistrado Procurador Fiscal del Distrito Nacional, juez y excelente jugador.

El licenciado Aristy vivía frente al club, y sacaba tiempo de su trabajo y su familia para darle calor a la organización como profesional distinguido y ajedrecista de calidad. Pero… murió relativamente joven.

El famoso e histórico club funcionaba originalmente en el “Parque Infantil Ramfis”, en honor del hijo mayor del déspota y como parte de la voracidad insaciable de culto a la personalidad que caracterizó aquel régimen monstruoso. El parque se llama hoy Eugenio María de Hostos, en homenaje al sabio puertorriqueño-dominicano.

De la presidencia del club pasé a la presidencia de la Federación Dominicana de Ajedrez (FDA), convirtiéndome, como consta en un documento de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), en el presidente más joven que haya ocupado (lo sigo siendo, o sea, el récord) ese cargo en cualquier federación del mundo.

Por cierto, me tocó el honor de organizar la Federación Dominicana de Ajedrez a nivel nacional, ya que antes el máximo organismo era una Comisión Nacional de Ajedrez, adscrita a la entonces Dirección General de Deportes.

Y también me correspondió la misión histórica de integrar la FDA a la FIDE, cuando ésta la presidía el conde sueco Folke Rogard. Paro ahí, porque se llevaría todo el artículo hablar algo de mis logros como presidente de la federación y padre biológico de ella. Modestia aparte (?).

Este artículo de hoy lo escribo y publico para felicitar al doctor Pedro Domínguez Brito, distinguido jurista, catedrático y ajedrecista que ganó la presidencia de la federación, venciendo nada menos que a la ingeniera Elizabeth Hazim, la primera y única mujer que ha ocupado la presidencia de nuestra federación.

 El ajedrez nacional tiene graves problemas, siendo el momento de solucionarlos, sin lamentarnos, sin buscar culpables y trabajando unidos por el bien del juego ciencia en nuestro país.

Estoy seguro que el brillante santiaguero que es Pedro, alcanzará esa meta. Mientras tanto, felicitaciones por su merecido triunfo.   

El Nacional

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