Siempre con la verdad



RAMON RODRIGUEZ

Tiempo de reflexión

Es una costumbre del autor de estas líneas, aprovechar esta ocasión en que los dominicanos, hacemos un alto en el camino, para reflexionar sobre nuestras acciones y trazarnos metas, tomando como modelo a una de las figuras más excelsas de la humanidad: Jesús de Nazaret.

Hace ya un tiempo que hice algunas reflexiones con relación al deporte nacional y puedo asegurar, que muchas de las ideas expuestas mantienen una vigencia extraordinaria. De ahí que es más oportuno el momento, para dar a conocer algunas reflexiones anteriormente expuestas: “Jesús no tenía riquezas materiales, ofertaba un reino de justicia y amor”.

A pesar de esa triste mirada, el hijo del Hombre poseía una personalidad atrayente, irresistible
e imponente. Manifesté que uno de los momentos más deslumbrantes en la vida de Cristo, fue su presencia ante Poncio Pilato. El funcionario romano lucía torpe, nervioso y nunca esperó una frase que todavía retumba en los oídos de los hombres de buena voluntad: “He traído la verdad”.

A Pilato no se le ocurrió más nada que preguntar: ¿Qué es la verdad?, pero su cobardía no le permitió esperar la respuesta y dio la espalda desquiciadamente, atando su nombre a una de las grandes ignominias de la historia. Si existe algún ejemplo que retrata de cuerpo entero la humildad de Jesús
y que debería servir de ejemplo a ciertos federados altaneros que se resisten a que se critique sus inconductas, es su entrada a Jerusalén.

Lo hizo en un burrito y no perdió tiempo para echar a los comerciantes del templo y lanzar duras críticas a los ladrones.

Este breve pasaje del Dios hombre, debe ser una fuente motivadora, para que nuestro movimiento deportivo nacional reflexione profundamente en los grandes compromisos que tiene con la sociedad dominicana.

Este asueto de Semana Santa es propicio para que nuestros líderes nacionales del deporte: Danilo Díaz y Luisín Mejía, definan en un ambiente de paz y tranquilidad espiritual, todas las tareas pendientes en lo adelante, comenzando por los Juegos Panamericanos de Lima 2019, que al decir de algunos expertos, se nos podría hacer tarde.

Vuelvo a repetirlo: estamos a tiempo. Nuestros atletas han sido gloriosos y tienen el respaldo de todos los dominicanos que valoramos sus esfuerzos, y el de sus entrenadores.

Nuestros entrenadores han demostrado avance en competencias que demandan capacidad dirigencial. ¿Qué necesitamos pues? Hay que reflexionar sobre la necesidad de un diálogo sincero, donde prevalezcan las críticas, pero donde también se reconozcan los aciertos de nuestras autoridades deportivas, el COD, el sistema federativo y todos los actores que hacen posible, con altas y bajas, que nuestros atletas sean capaces de conquistar medallas en Juegos Centroamericanos, panamericanos y hasta en Juegos Olímpicos.

Estamos compelidos a empujar el carro del deporte en la misma dirección y todos sabemos que Danilo y Luisín, ministro de Deportes y presidente del COD, son los responsables en términos jerárquicos de poner la casa en orden, pues en honor a la verdad, hay cosas que tienen que definirse, sobre todo, con los Panamericanos de Lima.

Hay muchas cosas del deporte sobre las que debemos reflexionar, pero en estos momentos, tenemos que salir bien parados de los Panamericanos.