Siempre con la verdad



RAMON RODRIGUEZ

Luisín está en la cúspide

El presidente del Comité Olímpico Dominicano, Luisín Mejía Oviedo, está en el mejor momento en su dilatada carrera deportiva.

El hijo de Baní acaba de alcanzar un peldaño más al ganar las elecciones de la Organización Deportiva, Centroamericana y del Caribe (ODECABE). Huelga significar, que Luisín siempre manejó su discurso apegado a su nacionalidad.

Orgullosamente dijo ser dominicano y compartió sus glorias con su pueblo y eso habla muy bien de él, pues puso a ese triunfo el sello de la patria, en momentos en que los dominicanos necesitamos más apego a nuestros símbolos patrios.
Es de justicia señalar además, que este nuevo logro del líder deportivo, que ya anteriormente había obtenido su inserción en el Comité Olímpico Internacional, no ha sido obra de un milagro, ni de un regalo.

Lo ha obtenido con audacia, con muchos viajes, reuniones interminables y poniendo en juego su salud, pues es un ritmo verdaderamente estresante. La verdad siempre debe de relucir: Mejía Oviedo ha adquirido un liderazgo continental para orgullo de todos.

El reto del recién electo presidente de la ODECABE es muy grande, pues esa institución deportiva, la más antigua de la región, necesita un relanzamiento real. Si bien es cierto que los Juegos Centroamericanos dejan el legado de las instalaciones, como sucederá ahora en Panamá, hay que asegurar el retorno de la inversión y por lo tanto, habrá que motivar a los presidentes de las naciones y sus alcaldes para que se sientan atraídos por las sedes.

Sabemos que Luisín posee el talento de ser un gran motivador y encantador de serpientes, según dicen sus “biógrafos”.
Los XXIV juegos a celebrarse en el 2022 en Panamá, tendrán un costo de cerca de 200 millones de dólares, aunque el saliente presidente de la ODECABE, Steve Stoute, ya había sostenido algunas reuniones organizativas, al dominicano le tocará demostrar todas sus innovaciones y hacer prevalecer sus promesas de que le dará un giro de calidad a esa entidad mediante la integración y la unidad.

Personalmente valoro la integración de tres mujeres a ese Comité Ejecutivo y sin caer en chauvinismo, disfruté la foto que anduvo el mundo entero en estos tiempos de Internet, donde Luisin apareció “aferrado” a la bandera Dominicana.

El deber me obliga a hacer el siguiente señalamiento: todos estos logros no tendrán razón de ser en término efectivo, si la presencia de Luisín en esos órganos de poder del deporte, no impactan positivamente en nuestras estructuras deportivas.
El amigo Mejía debe de estar consciente, que su autoridad y prestigio deben contribuir definitivamente para dejar al Comité Olímpico Dominicano con un marco legal que establezca reglas claras y que ponga en marcha la Ley 356-05 de deportes que se ha mantenido inerte.

De Luisín Mejía cumplir su promesa de abandonar el COD en agosto del 2020, después de los Juegos Olímpicos de Tokio, su deber ineludible, es propiciar un nuevo liderazgo que evite un retroceso y que garantice el avance del COD en el sentido amplio de la palabra.