Sirí: “Tuve la final que soñé”



LA ROMANA. La afición de las Estrellas Orientales soñó durante 51 años con la corona del torneo de béisbol profesional dominicano. A José Sirí le tomó sólo dos años de su carrera ver realizado uno de sus más codiciados sueños.

Apenas en el segundo año de su debut en el béisbol criollo, Sirí llegó de un Macorís (San Francisco) a otro (San Pedro) para obtener el primer título de campeón de su joven carrera, ayudando a la vez a que los seguidores de las Estrellas dejaran de fantasear.

Y lo hizo en gran forma: Ganó el premio de Jugador Más Valioso de la serie final.

Los Orientales vencieron anoche 4-0 a los Toros del Este para ganar la serie final 5-1, cargando con el título de campeón del torneo que estuvo dedicado al inmortal de Cooperstown Vladimir Guerrero.

“Le doy gracias a Dios por la primera corona de mi carrera”, expresó Sirí en medio del bullicio ensordecedor de la celebración de los Orientales en el camerino verde.

Reconoció que no pudo tener un round robin como quería, pero dijo que hizo los ajustes necesarios y “gracias a Dios tuve una final como siempre la soñé”.

El jardinero, quien llegó a los paquidermos luego de que su equipo original, Gigantes del Cibao, fuera eliminado en la ronda regular, bateó de 22-13, para .591 de promedio, con seis vueltas impulsadas y seis anotadas en la final.

Sus batazos incluyeron tres dobles, un jonrón  y nueve sencillos.

Pero más importante aún, imprimió un gran dinamismo al equipo con su estilo de juego alegre y agresivo corriendo las bases.

Anoche llevó al plato la primera carrera de los elefantes cuando pegó sencillo al prado izquierdo que permitió anotar a Daniel Mayora desde la intermedia, en el quinto acto.

“Yo hago las cosas de corazón y Dios lo sabe. Le doy gracias a él por haberme dado un corazón bueno como el que tengo y la salud para poder estar aquí, siendo parte de todo esto”, sostuvo el pimentoso jugador nativo de Sabana Grande de Boyá.

Dedicó el triunfo de las Estrellas a Dios, a su hijo, del cual dijo vive en Estados Unidos, y a la gente de Sabana Grande de Boyá, San Francisco y San Pedro de Macorís.

Pidió a la afición del equipo oriental seguir apoyándolo, donde quiera que el juegue.

“Ahora espero poder llevar el ‘rayo’ a Estados Unidos y montar el show allá”, dijo sonriente Sirí.
Néstor Cortés (2-0) dominó los bates taurinos durante seis entradas, permitiendo cinco incogibles, concediendo 4 boletos y ponchando a cuatro.

Paolo Espino (0-2) sufrió el revés luego de permitir cinco imparables y dos carreras en cinco entradas.
Las Estrellas pegaron 10 hits. José Sirí tuvo de 5-2 con dos impulsadas; Miguel Sanó, de 4-1 con una anotada; Héctor Giménez, de 4-1 con una remolcada; Junior Lake, de 3-1 con un boleto; Daniel Mayora, de 4-1, y Yasmani Tomás, de 3-1.

UN APUNTE

Tercera corona
Las Estrellas, que completaron su visita a la Serie Final por ocasión 17, obtuvieron su tercera corona de campeonas. El primer título del equipo de San Pedro de Macorís fue obtenido en 1954 al ganar la serie 4-1 a los Tigres.