Tiroteos en mezquitas de Nueva Zelanda dejan 40 muertos

Polici­as patrullan afuera de una mezquita en el centro de Christchurch, Nueva Zelanda, este viernes. Un testigo asegura que varias personas fueron asesinadas en un tiroteo dentro de la mezquita en la ciudad. (AP Foto/Mark Baker)
Polici­as patrullan afuera de una mezquita en el centro de Christchurch, Nueva Zelanda, este viernes. Un testigo asegura que varias personas fueron asesinadas en un tiroteo dentro de la mezquita en la ciudad. (AP Foto/Mark Baker)


CHRISTCHURCH, Nueva Zelanda (AP) — Ataques a disparos en dos mezquitas en Nueva Zelanda llenas de fieles que asistieron a las oraciones del viernes mataron a 40 personas, en lo que la primera ministra calificó como “uno de los días más oscuros“ del país.

Las autoridades detuvieron a cuatro personas y desactivaron artefactos explosivos en lo que parecía haber sido un ataque planeado minuciosamente. La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, dijo que los atentados ocurrieron en dos mezquitas de la ciudad de Christchurch.

Precisó que de los cuatro detenidos, uno de ellos es australiano. En una conferencia de prensa, Ardern dijo que los acontecimientos en Christchurch representaron “un acto de violencia extraordinario y sin precedentes“ y reconoció que muchas de las víctimas pueden ser migrantes y refugiados. Ardern aludió a la posibilidad de que el motivo sea un sentimiento antiinmigrante.

Ardern agregó que más de 20 personas resultaron heridas de gravedad durante los tiroteos en las mezquitas, ocurrido durante las oraciones del viernes. “Está claro que esto sólo puede describirse como un ataque terrorista“, dijo Ardern.

Treinta de los decesos ocurrieron en la mezquita Masjid Al Noor, en el centro de Christchurch. Siete de los muertos estaban dentro de la mezquita de Linwood Masjid y tres murieron fuera de la misma mezquita. Un hombre que reivindicó los atentados dijo en un manifiesto antiinmigrante de 74 páginas que era un australiano blanco de 28 años que vino a Nueva Zelanda solo para planear y preparar el ataque.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, confirmó que una de las cuatro personas arrestadas era un ciudadano australiano.