Toques



El acierto del Presidente
Concluyeron los Juegos Panamericanos celebrados en Lima, Perú.
Como si hubiese tenido una bola de cristal o contara con revelaciones de algún adivinador o mago, el presidente de la República, Danilo Medina, se salió con las suyas.

Pidió a los atletas en Palacio Nacional, en el abanderamiento, que triplicaran las medallas de oro (3) obtenidas en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

Al escuchar tal “osada” solicitud, me pregunté ¿Está loco el Presidente?

¿Quién lo asesoró? Pensé de inmediato. ¿Cómo Tony Mesa, el director técnico del Ministerio de Deportes, se atreve a cometer ese error, ante el ministro Danilo Díaz?

Viajé a Lima con la preocupación de que mi amigo, el presidente Medina, quedara mal, pero tenía en mente al técnico Tony Mesa. ¿Qué tendrá debajo de las mangas?, me preguntaba allá en Lima.

Los atletas, como si hubiesen sido bendecidos por una mano divina, hicieron su esfuerzo y justamente triplicaron las medallas respecto a los anteriores Juegos, no nueve, fueron 10 las de oro.

De ese modo, el Presidente, quien solo manifestó sus deseos de que nuestros atletas se esforzaran al máximo, acertó con su pedimento, como si fuese un gurú de la India.

Nadie, antes de iniciarse las competencias, podía imaginar que ocurriría tan certera predicción.
Nuestros atletas regresaron a la Patria, cargados de medallas e inflados de emoción, aunque en boxeo los jueces no fueron ni objetivos ni justos con nuestros peleadores, quienes pudieron haber traído mejores y honrosas premiaciones.

TOQUECITOS…Buen trabajo de los clubes, de las Federaciones y del Comité Olímpico Dominicano… ¡Que viva el deporte dominicano!…La vida les trae a los seres humanos tantas y variadas cosas que obligan a los creyentes, entre los que no me cuento, a rezar a diario y a peregrinar…Señores, tengo 50 años viajando fuera del país, como atleta, periodista y turista y nunca había vivido una experiencia como este trabajito que desempeñé como delegado de la honrosa selección de boxeo…Pensé varias veces que me ocurriría lo mismo que a mi hermano Temo Metz, quien murió durante la celebración de una Serie de Béisbol del Caribe, en Miami, Estados Unidos… Solo el deseo de cooperar con la niñez y la juventud de mi país, me mantienen en pie y casi al caer por falta de alimentación y sueño, me encontré con don Felipe Vicini, quien fue a felicitarnos, a la delegación de boxeo, me vio agotado y me dio fuerza y entonces, me dije: este señor, no necesita nada y anda ligado a este movimiento, en este peligroso barrio de El Callao, de Lima, pues debo seguir, con más ánimo e imitarlo. ¡Gracias, don Felipe, por retornarme con vida