Arte nacional



Depredadores fílmicos

Los archivos de las BBC de Londres, de las cadenas ABC, CBS, NBC de Estados Unidos, de Televisión Española, francesa, alemana, han adquirido con el tiempo un valor extraordinario.

Las viejas cintas, fieles exponentes de los convulsionados hechos y los acontecimientos más relevantes de la segunda mitad del pasado siglo, se han erigido en material testimonial gráfico que documentan con acierto esos momentos tan importantes de la historia de la humanidad.

¿Podemos nosotros presumir de lo mismo?

Claro que no.

Los archivos de la antigua Voz Dominicana, hoy Canal 4RD de la Corporación Estatal de Radio y Televisión, fueron desmantelados en administraciones del gobierno del doctor Joaquín Balaguer.

Todo el importante material filmográfico, en celuloide, con imágenes en blanco y negro de la Era de Trujillo, fue canibalizado por depredadores, que se apropiaron de los mismos, para la venta al mejor postor, sabedores de su valor e importancia.

Gente que manejaba la filmoteca del canal hicieron uso indebido del material fílmico más importante y valioso de la televisión dominicana. en toda su historia.

Hasta Angelita Trujillo tiene en Miami una colección de cintas de la Era de su padre, que le vendió alguien del canal.

Pero no solo ciertos técnicos encargados de esas cintas se aprovecharon de las mismas, sino también algunos directores generales, que también se llevaron equipos de transmisión, y de iluminación de la planta televisora.

Con un descaro tal, que uno miraba al techo de un canal de televisión privado, y habían luces que decían RTVD, sin contar una unidad móvil que se hizo con equipos sustraídos de la televisora del estado y del pueblo.

Es una lástima que la radiotelevisora estatal haya sido despojada de un material tan importante, con el que se han hecho documentales, peliculas y programas especiales privados.

Un caso chocante y paradójico, el canal 4RD, para hacer un especial de aniversario, tenga ahora que buscar en la calle el material que se robaron pasadas administraciones, teniendo que pagar a sus “legítimos dueños”, poseedores de “sus derechos”.

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