¿Efecto Trump?



El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, y su homólogo de Santo Tomé y Príncipe, Urbino Botelho, han firmado un comunicado conjunto en Pekín para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Noticia que trasciende el simple acto diplomático de vincular dos países. Por más de un motivo, tiene un significado tan amplio que comprende el efecto Trump. Es necesario recordar que el gobierno de China reaccionó airado al contacto sostenido entre el presidente electo de los Estados Unidos y la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, en ocasión de salir triunfante.

La pregunta es ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Por supuesto que la noticia de hoy no es un hecho aislado. Puede ser la respuesta que da Beijín a la imprudente llamada de la presidenta de Taiwán al futuro mandatario de su principal aliado, obviando probablemente un acuerdo no escrito entre el gigante asiático y su antecesor. Era un secreto a voces que China había decidido no sonsacar ni atender solicitudes de países vinculados con Taiwan, de manera que mantenga tales alianza, que al final de cuenta no exceden de dos docenas.

República Dominicana forma parte de este reducido grupo, a contrapelo de gestiones iniciadas hace ocho años por el entonces presidente Leonel Fernández. Para entonces es posible que China haya decidido congelar el tema, so pretexto de los acercamientos políticos y los buenos comerciales que soplaban, altamente favorables para ambas partes.
Cabe preguntar ahora si las relaciones diplomáticas que hoy anuncia China marcan la secuela de una embestida para dejar a Taiwan sin aliado, proceso que ha ido avanzando desde la ONU y que reconoce a la República Popular China con todos los privilegios de una gran nación, desconociendo a Taiwán. ¿Retomará el presidente Danilo Medina el tema dejado sobe la mesa por su antecesor? Esa es la cuestión que nos toca. Por lo visto, el efecto Trump ya nos toca de concretarse esta presunción.

China y Santo Tomé y Príncipe establecieron lazos diplomáticos en 1975, pero cuando el país africano comenzó a tratar con Taiwán en 1997, el gigante asiático decidió cortar el vínculo. El 21 de diciembre se supo que la ínsula que se encuentra en el golfo de Guinea rompió sus relaciones con Taipéi, una decisión aplaudida por Pekín.

El país liderado por Xi Jinping se rige por el principio político de ‘una sola China’, que establece que los Estados pueden mantener relaciones diplomáticas oficiales con China o con Taiwán, pero no con ambos a la vez. El distanciamiento entre estos territorios existe desde 1949, cuando terminó la guerra civil china y los comunistas derrotaron a los nacionalistas, que huyeron a Taiwán.

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