VIDEO: Panameños engalanan calles con alfombras de colores para exaltar al Santísimo  

En un poblado de Panamá donde todavía se resguardan costumbres europeas, cientos de panameños confeccionan inmensas alfombras de colores hechas de sal, serrín y pétalos de flores, con el propósito de realizar una calle de honor como ofrenda para honrar en una procesión el cuerpo de Cristo. EFE/Autoridad de Turismo de Panamá.
En un poblado de Panamá donde todavía se resguardan costumbres europeas, cientos de panameños confeccionan inmensas alfombras de colores hechas de sal, serrín y pétalos de flores, con el propósito de realizar una calle de honor como ofrenda para honrar en una procesión el cuerpo de Cristo. EFE/Autoridad de Turismo de Panamá.


Panamá, (EFE).- En un poblado de Panamá donde todavía se resguardan costumbres europeas, cientos de panameños confeccionan inmensas alfombras de colores hechas de sal, serrín y pétalos de flores, con el propósito de realizar una calle de honor como ofrenda para honrar en una procesión el cuerpo de Cristo.

Cada año en la Villa de Los Santos, la capital histórica de la provincia de Los Santos, miles de feligreses se concentran para ver las tradicionales alfombras de colores, que dan una tónica de arte y folclor al entorno interiorano.   El lugar, atiborrado por miles de creyentes, turistas y curiosos que asisten alrededor de la Plaza Simón Bolívar, se convierte en una zona resguardada, debido a que los diseñadores acordonan el área para que sus obras no terminen pisadas o borradas por un descuido.

El pasado jueves, unas diez alfombras fueron confeccionadas por más de doce horas, constató Efe, algunas con motivos como- un cáliz con la hostia, la imagen del corazón de Jesús y hasta el niño Jesús de Praga.

El Corpus Christi, una fiesta católica que, según manda la Iglesia, se debe celebrar 62 días después del Jueves Santo y este año se celebró el 15 de junio, marca un momento donde, además de rendir honor al Santísimo, también se libra una batalla entre el bien y el mal, representado con danzas folclóricas.   Antes de iniciar la procesión por los mosaicos de colores, se realiza una misa en la iglesia colonial San Atanasio y un obispo es el encargado de dar permiso para que el diablo, ante la presencia del Arcángel San Miguel, pueda entrar al templo.

Luego la imagen del Santísimo Sacramento inicia su recorrido haciendo una parada ante cuatro altares adornados en diferentes posiciones en el parque Simón Bolívar. Estos simulan los puntos cardinales de la Tierra, donde se hace una oración.   Alexis Ibarra, estudiante de técnico superior en folclore de la Escuela Nacional de Folclore “Dora Pérez de Zárate”, quien confeccionó una alfombra de un cáliz y una hostia sostenido por dos manos con tonos verdes, marrón, naranja y azul, dijo que fue una ofrenda realizada “con mucho esfuerzo” y “fervor” para el Santísimo.   Manifestó a Efe que su diseño fue escogido de propuestas de un grupo de quince artistas por el Instituto Nacional de Cultura (INAC) para confeccionar uno de los decorados.

Ibarra destacó que para hacer el molde se requirieron decenas de sacos de serrín como base, otros de sal cruda que se mezclan con colorantes comestibles; aunque detalló que otros diseños optaron por usar pétalos de diferentes flores.   “Aquí en el pueblo de la Villa de los Santos a esta costumbre se le conoce como un patrimonio vivo, porque aún se mantiene y se ha transmitido de generación en generación”, contó el estudiante.   Comentó que la tradición tiene su origen en las costumbres europeas, y que varios países de Latinoamérica también realizan alfombras de flores y colores como una ofrenda católica a Cristo.

Agregó que cuando terminan las alfombras en la madrugada, el equipo que ayuda en el montaje lidera una guardia para que no las pisen hasta la procesión.   “Tenemos un sistema de ofrenda al Santísimo, y solo el puede pasar, nadie más y las resguardamos que nadie las pise”, alegó.

El santeño sostuvo que en la procesión también participan danzantes como los diablitos sucios, los diablitos limpios, las mojigangas y parrampanes (personas disfrazadas a la usanza del siglo de Oro español) que al son de la música folclórica del tamboritos y cánticos veneran la presencia del Santísimo.

Según historiadores, el Corpus Christi tuvo su origen en el siglo XIII en Europa y llegó a la península panameña de Azuero con la conquista española, que tuvo importantes asentamientos en esta área del país.   En la época de la colonia se hacían las manifestaciones teatrales a fin de adoctrinar a los indígenas.

Las actividades del Corpus Christi, que arrancaron el pasado 10 de junio con la víspera de la Santísima Trinidad, continuarán con el Día de la Octava, Día del Corazón de Jesús, Día Dedicado al Turismo y Día dedicado a la Mujer Santeña entre los próximos 22 y 25 de junio. EFE

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