Ácido fólico, ventajas y desventajas
Es una de las vitaminas que necesitamos cada día. Sus beneficios para nuestra salud son de gran ayuda en todos los sentidos. Por eso, es importante tenerlo en cuenta en nuestra dieta.
El ácido fólico es una vitamina B9, necesaria para la formación de hemoglobina y de proteínas estructurales. Su nombre viene del latín “folium”, que significa hoja de árbol.
Durante las etapas previas y posteriores al embarazo, la mujer necesitará tomarlo en altas cantidades. Su consumo durante la gestación, implica tanto a la madre como al feto. Además se aplica en tratamientos contra ciertas anemias. Los principales alimentos donde se puede hallar son en las frutas, vegetales y granos.
Existen evidencias científicas de que los bajos niveles de ácido fólico en el organismo pueden ocasionar daños en el ADN y provocar cáncer de mama o de colon.
A la par es recomendado en enfermedades no cancerígenas como la artritis reumatoide, la psoriasis, el asma… Es favorable en la prevención de enfermedades cardiacas y de los vasos sanguíneos, por ello se siguen realizando estudios para poner a prueba su trascendencia terapéutica, más allá de las mujeres en periodo de gestación.
La suministración de ácido fólico debe estar sujeta a ciertas precauciones.
Los nutricionistas recomiendan que se tome como agente único, sin estar mezclado con otros productos vitamínicos, especialmente en el caso de las personas que padecen de anemia.
Algunos de sus suplementos nutricionales contienen alcohol bencílico como persevante que puede provocar reacciones alérgicas en pacientes hipersensibles y en neonatos. Se deberá pues consultar si dicho suplemento lo contiene o no, siendo preferible evitarlos siempre. Las soluciones orales de ácido fólico contienen lactosa por lo que no son aconsejables para personas con intolerancia.
Asimismo, en pacientes que sufren determinadas enfermedades metabólicas, como la leucemia será mejor evitar su administración. Se han registrado algunos casos de alteraciones gastrointestinales por el uso continuo del ácido fólico, aunque de manera muy esporádica. Por otro lado también existen una serie de contraindicaciones del ácido fólico durante el embarazo que se deben conocer cuando se está esperando un bebé.
Los alimentos naturales nos brindan la cantidad necesaria que requiere nuestro organismo, sin necesidad de recurrir a suplementos nutricionales. Entre la variedad de alimentos que podemos incluir en nuestra dieta, se encuentran las legumbres como las alubias, el frijol pinto, las habichuelas, las habas, entre otros. Si hablamos de verduras, podemos considerar a las espinacas, la lechuga, la col, los guisantes, el brócoli, el aguacate y el tomate. En lo relativo a las frutas, la naranja, el plátano, la fresa y la toronja. También, se encuentra presente en algunas harinas como el pan integral y en el pan blanco.
Hay que considerar que en ciertos países algunos alimentos como los cereales, la pasta, los panes y las harinas, suelen contenerlo en cantidades adicionales.

