Los intensos aguaceros que afectan gran parte del territorio nacional han provocado la muerte de dos personas, más de nueve mil desplazados, 56 localidades aisladas, diez carreteras averiadas, nueve puentes colapsados y ocho acueductos fuera de servicio, lo que indica que los daños han sido significativos.
Derrumbes, crecidas de ríos han destruido o causado daños a unas mil 800 viviendas, en tanto que las autoridades han advertido a residentes en la zona del Bajo Yuna ante posibles inundaciones por los volúmenes de agua que recibe la presa de Hatillo, que ya ha sido desaguada, al igual que el embalse de Valdesia.
Aunque el ministerio de Agricultura no ha cuantificado las pérdidas, se adelanta que las aguas han anegado extensos predios sembrados de arroz, plátanos, bananos, hortalizas, habichuelas y otros rubros en el Cibao, nordeste, Línea Noroeste y zona sur.
Comunidades que aún no se reponen de los daños causados por los prolongados aguaceros de noviembre, nuevamente son impactadas por severas inundaciones, crecidas y derrumbes, lo que significa que el Gobierno tendrá que acudir en auxilio de cientos de productores que han perdido sus cosechas.
Las lluvias han causado también la salida de los acueductos Haina-Manoguayabo, Isa-Mana, Duey e Isabela, lo que ha dejado sin servicio de agua potable a más de 70 sectores del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo.
No se exagera si se afirma que los días de lluvias intensas y prolongadas han causado daños de consideración a la agricultura, viviendas, acueductos e infraestructura vial, lo que requiere la más rápida respuesta del Gobierno en términos de asistencia en todos los órdenes a las comunidades afectadas.
No estaría mal que Gobierno y oposición reduzcan la intensidad del debate en torno a Odebrecht, corrupción, impunidad y Ley de Partidos y dispensarle mayor atención a miles de familias afectadas hoy por inundaciones, crecidas y derrumbes que han provocado los intensos aguaceros.
Lo que esas comunidades necesitan con urgencia es auxilio con alimentos, medicinas, colchones, frazadas, tractores, camiones y palas mecánicas para restablecer la comunicación terrestre, madera y zinc para reparar viviendas. Lo demás puede esperar.

