Cualquier explicación redunda, porque está más que a la vista que son resultado de la deuda del Gobierno con los generadores los soberanos apagones que de un tiempo a esta parte castigan con fuerza a los consumidores.
Pero lo que importa a los usuarios no es conocer las causas y ni siquiera las estrategias para enfrentarlos, sino que se ponga fin de una vez y por todas a una crisis que ha reducido a su mínima expresión el desarrollo de la industria y el comercio.
A causa del problema, el déficit en el suministro de electricidad ha estado en aumento, de un 21 por ciento en que estaba el domingo en las últimas horas se ha elevado a un 26. Pero el temor es que por el incremento de las deudas y la sobrecarga y deterioro de las plantas, en cualquier momento pueda ocurrir otro apagón general.
El secretario de Economía y Planificación, ingeniero Temístocles Montás, reconoció que la causa de los apagones es financiera, pero señaló que el Gobierno estudia diferentes opciones para superarla. Y la verdad es que en eso están las autoridades desde hace mucho, en tanto el problema no hace más que agravarse.
El excesivo gasto corriente y la baja en las recaudaciones han dejado al Gobierno sin recursos para saldar la deuda con los generadores, que se estima en unos 590 millones de dólares. Tan claro está que el licenciado Marcos de la Rosa, presidente de AES Dominicana, adujo que esa firma carece de capital hasta para comprar el gas natural con que poner a operar las plantas Los Mina 5 y 6.
Las dos generadoras, que son las segundas con más bajos costos operativos, sólo se encienden, según De la Rosa, en las horas pico.
El Gobierno, que llegó a proclamar que los apagones financieros eran asunto del pasado y que se ha cuidado de encarar los costos políticos, está en lo que parece una gran encrucijada en cuanto a la posibilidad de eliminar los subsidios al sector como parte del acuerdo que discute con el Fondo Monetario Internacional (FMI). No hay que dar muchas vueltas para saber lo que eso significa en momentos de tensión como los actuales.

